Los abogados de Felipe Di Francesco difundieron los informes y las imágenes del rostro médicos del joven de 21 años tras la golpiza que sufrió tras una fiesta clandestina que se realizó el pasado 27 de diciembre en Claromecó. La publicación de este material ocurrió unas horas más tarde de que los amigos y familiares de los mellizo Lucio e Ignacio Cozzi, los rugbiers acusados del ataque, iniciarán una campaña para poner en duda la brutalidad del ataque y, por este motivo, reclamar su absolución.
Mediante un comunicado de prensa, los letrados Dres. Juan Cruz Arribalzaga y Matías Mansilla, dieron a conocer una información precisa de los hechos y que está acompañada con fotografías que reafirman el relato de su cliente, quien denunció que fue agredido por los hermanos Cozzi.
“Debido a la tergiversación del estado de salud de la víctima, es Felipe mismo quien decidió dar a conocer fotografías que dan cuenta de la verosimilitud de sus afirmaciones. El entorno de los imputados minimiza la golpiza, pero los informes y pericias médicas demuestran lo contrario”, se destaca en el texto.
En otro pasaje, los abogados del damnificado contaron que en la primera charla con el padre de Felipe, el hombre expresó que “podría haber sido el nuevo Fernando”, haciendo referencia a Fernando Báez Sosa (19), el joven que fue asesinado por un grupo de rugbiers del Club Náutico de Zárate.
En cuanto a la salud de Di Francesco, señalaron: “Existen posibilidades de un desprendimiento de retina producto de los fuertes golpes, por lo cual se seguirá de cerca su evolución, ya que el proceso desinflamatorio para la posterior evaluación requiere de varias semanas”. Y agregaron: “Las fracturas de la nariz le provocan gran dificultad para respirar… ‘cuando toque la nariz me di cuenta que estaba rota, parecía un vidrio molido’ destaca una médica. Duerme por la noche sentado, necesita de una cirugía. Pero para el entorno de los imputados, ‘no fue tan grave’, basta de justificar violencia, o ¿solo matar a golpes a alguien es violencia?”.

Sobre las lesiones que sufrió en su dentadura y aclararon “Posee 5 piezas con inconvenientes, con fracturas verticales y arreglos provisorios para poder comer”.
Para finalizar, le pidieron a los amigos y familiares de los hermanos Cozzi que su cliente “requiere de asistencia psicológica, y contención, no ataques y descreimiento”.

Cabe señalar que luego de recibir el año nuevo en prisión, los hermanos y rugbiers platenses Ignacio y Lucio Cozzi recuperaron la libertad. La jueza de Garantías del caso otorgó la excarcelación solicitada por la defensa. La medida fue dictada mediante una “caución juratoria”, es decir, bajo promesa de los beneficiados de no cometer delitos y acudir a cada cita judicial a la que sean convocados.
Los mellizos deberán fijar un domicilio procesal y presentarse mensualmente ante el Patronato de Liberados de La Plata.

Según se estableció en la investigación, la pelea comenzó a las 6 del 27 de diciembre en una playa de Claromecó y todo se debió a la recolección de residuos en la playa luego de la fiesta clandestina. La discusión llegó más allá de la arena y se trasladó hasta la salida del balneario donde, según el acusado, la víctima Felipe Di Francesco (21) lo empujó. "Ahí reacciono, le doy dos golpes de puño en la cara y terminó la pelea", confesó el deportista, remarcó que la pelea "duró dos segundos" y agregó que entonces se subió a su camioneta y se fue, al tiempo que también desligó a su hermano que "no tuvo nada que ver".
El acusado aportó una lista de testigos para que sean citados a declarar y se corroboren (o no) su versión del caso ante la fiscal Natalia Belén Ramos. Sobre el final de la indagatoria se mostró dolido por su conducta. "Estoy totalmente arrepentido del hecho, la verdad que me generó una angustia y un malestar tremendo, no soy una persona agresiva o que salga a pelear o a pegarle a alguien. Tengo una vida formada que con esto me la estoy arruinando, tengo una profesión", declaró.

Los mellizos fueron imputados por "lesiones graves". La víctima sufrió quebraduras en su rostro, estuvo hospitalizado y deberá viajar a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires para realizarse estudios y operaciones a causa del ataque.