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Dos policías complicaron a Piparo y su marido: "Tenían olor a alcohol y vomitaban"

Los agentes participaron en las primeras horas de la investigación y detallaron en sede judicial que la pareja podría haber estado alcoholizada

La versión de dos efectivos policiales que declararon en el marco de la causa en la que Carolina Piparo y su marido Juan Ignacio Buzali son investigados luego de que fueran víctimas de un asalto y tras arrollar a dos jóvenes mientras seguían a los supuestos motochorros que les habían robado, complicó la situación procesal del matrimonio y podría poner en crisis el resultado de testeo realizado 33 horas después de lo sucedido en la madrugada de Año Nuevo. Los agentes, sin embargo son investigados a su vez por no haber cumplido con los protocolos pertinentes para llevar a cabo ese procecedimiento que podría ser clave para la causa.

Los efectivos, cuyos nombres se mantienen en reserva, coincidieron en sus declaraciones en que el matrimonio "tenía olor a alcohol" y que "vomitaron" en la sede de la comisaría Primera de La Plata, donde fueron llevados en primera instancia. Los agentes declararon bajo juramento de ley de decir verdad y podrían recibir sanciones en caso de que hubieran metido o incurran en falso testimonio.

En esa línea indicaron ante los investigadores que el matrimonio pidió varias veces ir al baño, donde vomitaron, y detallaron que ese espacio tuvo que ser higienizado por el personal policial.

En tanto la fiscal Eugenia Di Lorenzo confirmó dos datos centrales: Carolina Piparo fue blanco de un asalto (le quitaron la cartera con 20.000 pesos y un celular iPhone), pero los jóvenes arrollados son ajenos a ese caso de inseguridad urbana ocurrida en calle 47 entre 15 y 16.

Los abogados de los motociclistas heridos pidieron la detención de Buzali y que sea procesado por el delito de doble intento de homicidio. Por el momento la causa está caratulada como "lesiones graves", pero no debe perderse de vista que el esposo de la Diputada provincial embistió a los motociclistas con un medio apto para causar la muerte, como es un auto circulando a gran velocidad.

Otro dato que llama la atención de los investigadores es que no hallaron huellas de frenadas bruscas compatibles con las marca que deja un vehículo, es decir, que Buzali no frenó nunca para detener su marcha.

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