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¿Cuál es el riesgo de contagio de COVID en las aulas de las escuelas?

Los especialistas explicaron qué tan altas son las probabilidades que tienen los alumnos de contraer coronavirus en el aula de una escuela.

A más de un año de la aparición de COVID-19 en el mundo, los especialistas revelaron cuál es el riesgo de contagio en las aulas. Tras haber desarrollado una calculadora que permite medir la expansión del virus en lugares cerrados, los expertos indicaron qué tan altas son las probabilidades de que los alumnos contraigan el virus en la escuela.

En ese sentido, el Departamento de Ingeniería Civil y Mecánica, en colaboración con el Laboratorio Internacional de Calidad y Salud del Aire (ILAQH, Universidad Tecnológica de Queensland, Brisbane, Australia) y el Laboratorio de Desempeño de Edificios CIUS (Nueva York, EE. UU.), desarrolló una herramienta llamada “Airborne Calculadora de riesgo de infección“ para estimar el riesgo de transmisión aérea de virus en ambientes interiores.

Los investigadores elaboraron un modelo teórico en un aula de 50 metros cuadrados para estimar la emisión de carga viral de sujetos asintomáticos y la consiguiente probabilidad de infección en diferentes escenarios.

De esa manera, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC, por sus siglas en inglés) concluyeron ahora que el nivel de contagios en las escuelas es bajo si se toman las precauciones sanitarias recomendadas por las autoridades, como el uso de mascarillas, la ventilación, cantidad de alumnos. 

Según Ángela Gentile, jefa de Epidemiología del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez, el regreso a las aulas hay que hacerlo con protocolos: “Mientras haya una situación epidemiológica estable que cumpla con los indicadores acordados se puede pensar en los protocolos para trabajar con la presencialidad. Posiblemente este año sea una combinación de formas presencial y virtual”, señaló, y agregó que “hay que trabajar respetando las precauciones de gota, es decir, la transmisión de gota respiratorio que se corta con el uso de mascarillas y distanciamiento. Además, los espacios deben ser amplios y contar con ventilación y ventilador si es posible. Por otro lado, las escuelas deben trabajar en lo que llamamos precaución de contacto, que es garantizar todos los materiales de higiene adecuados”.

En este sentido, la profesional sugiere evaluar la realidad epidemiológica en cada caso aplicando indicadores para los establecimientos escolares que determinen el nivel de riesgo de transmisión del coronavirus SARS-CoV-2 que presenta esa escuela (alto, medio o bajo), lo que no significará que la escuela no pueda reabrir para reanudar las clases presenciales, sino que deberá considerar modelos de enseñanza alternativos.

Vale destacar que el protocolo dispuesto por el Ministerio de Salud en Argentina consiste en las siguientes medidas:

-El uso de tapabocas será obligatorio en todo momento, tanto en el ingreso a los establecimientos como durante las clases. Solo estarán excluidos los chicos de los jardines maternales, menores de 2 años. En el nivel inicial, entre los 3 y los 5 años, se recomienda su uso siempre y cuando cuenten con la autonomía suficiente para colocarse y quitarse el barbijo por sus propios medios.

-El ingreso a la escuela estará a cargo de dos adultos: uno se encargará del control de temperatura y el otro de guiar a los estudiantes en el camino al aula. Los padres no podrán entrar al establecimiento si no tienen autorización previa y deben guardar distanciamiento en los accesos y salidas, con la idea de no generar aglomeraciones.

-Los chicos de un grado no podrán interactuar con estudiantes de otras divisiones.

-En todos los casos, habrá distanciamiento de al menos 1,5 metros. Tras ese objetivo, el Ministerio de Educación porteño propone señalizar los distintos espacios de las escuelas. A ello se le sumarán las medidas de higiene ya conocidas: el lavado de manos, la desinfección de los establecimientos y la ventilación de las aulas. La limpieza será obligatoria antes y después de cada turno. Se insiste en la desinfección de superficies como pupitres, teclados, borradores y pizarrones.

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