Luego de que se conociera el caso de un nene de 10 años que denunció en una comisaría de La Plata ser víctima de violencia familiar, surgieron nuevos datos acerca de los vejámenes a los que fue sometido. Tal como informó 0221.com.ar, el hecho trascendió el domingo, después de que una vecina de Lisandro Olmos lo encontrara llorando desconsoladamente en la calle y lo llevara a la guardia de la dependencia policial de la zona, ubicada en 44 y 185.
Una vez allí, el pequeño pidió auxilio y les contó a los agentes su situación: "Nos solicitó ayuda ya que decía haber sufrido maltratos físicos y psicológicos en su vivienda", explicó una fuente del caso a este medio. Fue así que, tras una breve inspección sobre su cuerpo, se detectaron moretones en sus brazos y el torso: "Las marcas que tenía eran compatibles con golpes provocados con un palo o cable grueso", agregaron.
En este contexto, las autoridades activaron un protocolo especial para garantizar sus derechos y se le notificó del caso al Juzgado de Familia N° 8 y a la Dirección de Niñez y Adolescencia de la Municipalidad. De esta forma, se ordenó que el chico quedara bajo la tutela de uno de sus tíos, quien reside fuera de la ciudad.
Por otra parte, a sabiendas de que la víctima vivía junto a un hermanito de tan solo diez días, la Policía montó un operativo y acudió a la propiedad (35 bis entre 182 y 183) para también resguardar su integridad. Tras entrevistarse con su madre, los agentes del organismo comunal resolvieron llevarse a la criatura y alojarla en un hogar de abrigo. La mujer, en tanto, fue notificada pero no se pidió su detención.