Un 11 de enero como hoy, pero de 2020, se producía en China la primera muerte por coronavirus, dando inicio a una pandemia que todavía está lejos de controlarse en todo el planeta. Aquel fallecimiento ocurría tan solo dos semanas después de que se informara el primer contagio. Hoy las estadísticas marcan que murieron por el virus cerca de 2 millones de personas y que se contagiaron 90 millones.
365 días atrás, la agencia de noticias Xinhua citó a la comisión de salud en la ciudad de Wuhan e informó que el paciente, un hombre de 61 años, había muerto. Pertenecía al grupo de personas que luego sería considerada “de riesgo” por padecer tumores abdominales y enfermedad hepática crónica.
"El coronavirus, que apareció en la ciudad de Wuhan, ha puesto a la región en alerta, pero no hay evidencia de que se pueda propagar entre los humanos”, mencionaba entonces el New York Times. Para ese momento había 41 infectados con “el nuevo virus", de los cuales siete se encontraban en grave estado y dos habían sido dados de alta.
Según la comisión de salud de Wuhan, hasta ese momento no había evidencias de que el coronavirus se trasformara en pandemia y detallaban que los primeros contagios se habían dado en trabajadores de un mercado que vendía pescado y aves.
Un año después, los gobiernos de todo el mundo continúan decretando medidas con el objetivo de reducir la circulación de las personas en la calle y en ambientes cerrados. Mientras tanto avanza la vacunación para empezar a ponerle fin a este capítulo negro en la historia de la humanidad.