Un abogado de La Plata es protagonista de una denuncia penal que generó un cimbronazo político y, promete generar movimientos judiciales en la provincia de Neuquén. Se trata de Cristian Pettorosso, quien patrocina al propietario de unos lotes ubicados en una zona privilegiada de la localidad de Villa La Angostura, conocida como “El Calafate del macrismo”. Tras la apertura del conflicto judicial, el denunciante sostiene que también fue víctima de macumba (brujería brasilera con raíces africanas). Impulsará una investigación al sistema judicial del territorio neuquino.
En la demanda se reclama que se investigue a una tradicional y acaudalada familia de la zona que, en presunta connivencia con un funcionario municipal, tomaron las tierras con clandestinidad, colocaron alambrado perimetral, abrieron caminos sin permisos, cortaron árboles y comenzaron con la construcción de un emprendimiento, que, se dijo, sería turístico.
El principal sospechoso está a cargo de una escuela de esquí, y su madre, vinculada a la tradicional Fiestas de los Jardines que se realiza todos los años la localidad cordillerana, son prósperos empresarios del lugar, con aceitados lazos y contactos con el poder político y con la judicatura neuquina. Uno de los funcionaros señalados es el arquitecto Fabián Arévalo quien se desempeña como Secretario de Obras Públicas, Catastro, Planeamiento, Infraestructura, Medio Ambiente y Fiscalizaciones de la Municipalidad de Villa La Angostura.
Las tierras en litigio son propiedad de Jorge Aníbal Sainz, quien las heredó de su padre fallecido. Según estableció la justicia Civil de esa provincia, la propiedad fue adquirida por su familia en 1980.

La denuncia penal por usurpación se presentó el 28 de mayo pasado, cuando los denunciados comenzaron con las tareas en el lugar y colocaron un cartel de “propiedad privada”. Esa primera presentación judicial no registró avances. En la ampliación de acusación realizada a fines de agosto, el abogado Pettorosso presentó pruebas en base a una investigación particular que hizo, herramienta aceptada en el Código Procesal Penal de esa provincia.
El lugar de los hechos se encuentra ubicado justo al lado de donde suele pasar sus vacaciones el ex presidente Mauricio Macri, junto a su familia.

En el voluminoso y puntilloso escrito puesto a conocimiento del Ministerio Público Fiscal de esa localidad sureña, se hace una prolija descripción del posible derrotero criminal de los acusados. También se aportaron fotos, audios y testigos para que sean citados a declarar. En las imágenes que obran en la causa, se observan “cruces de madera en distintos árboles y banderines de colores con inscripciones de leyendas espirituales, lo que lleva a pensar en ritualismos esotéricos”. Además se pidió protección a los testigos.
También solicitaron que un equipo forense identifique “posibles restos humanos o de animales que estarían enterrados junto a una cruz de madera -tipo tumba-, ubicada sobre uno de los laterales” en lo que habría sido un acto de "macumba", ritual o culto fetichista propio de los brasileños, que combina elementos del animismo africano, del catolicismo y de la hechicería con danzas, tamborileo y cantos. El sepulcro, según la denuncia, se ubica junto a una alambrada nueva que colocaron los intrusos con ayuda del funcionario denunciado.

Todo el material probatorio aportado por el denunciante y su abogado está en poder del fiscal del caso. El letrado que defiende los derechos de la familia Sainz, dijo que está estudiando hacer una presentación, por este y otros casos que lleva adelante en la provincia patagónica, ante la Federación Argentina de Colegios de Abogados (FACA).
“Villa La Angostura es una localidad pequeña, de quince mil habitantes, donde todos se conocen. Es imposible que tanta estructura puesta al servicio criminal, se pueda hacer sin la connivencia de sectores públicos que, oportunamente, considero que podrán ser auditados por organismos externos a esta provincia”, señaló Pettorosso en contacto telefónico con este medio.