El presidente Alberto Fernández anunció la puesta en marcha de un megaplan de seguridad para el Conurbano. Esta propuesta, que tiene como objetivo reducir la violencia y el delito, implica el desembarco de 4.000 gendarmes y prefectos en el territorio bonaerense y demandará una inversión de 10.000 millones de pesos en reequipamiento.
"Un buen Estado de derecho debe garantizar seguridad a la sociedad. Sé de las carencias de la Policía de la Provincia de Buenos Aires. El tema de la inseguridad en el Gran Buenos Aires es, después de la pandemia, lo que más nos preocupa", manifestó el Presidente durante la presentación.
En ese sentido, se refirió a los altos índices de delito en el Conurbano y consideró que "el crimen se instaló en la Provincia". "Si funciona, bajará la impunidad", adelantó.
En concreto, el proyecto contempla la incorporación de 2.200 nuevos patrulleros, 4.000 paradas seguras con botones antipánico y cámaras de seguridad en puntos estratégicos. El plan también prevé la construcción de doce unidades carcelarias y la apertura de la inscripción a la fuerza con el objetivo de sumar 19 mil agentes a la Policía Bonaerense. El entrenamiento será de 18 meses y el gobernador Axel Kicillof expresó que buscarán una formación “humana” de los efectivos.
Los 10.000 millones de pesos serán utilizados para la compra de equipamiento de seguridad, entre los que se destacan: chalecos antibalas, cámaras de seguridad, armamento, municiones, tecnología analítica aplicada y móviles policiales.
“En la Provincia se instaló el crimen organizado. Si este plan funciona, la impunidad bajará. Y si la impunidad baja, nos demanda más lugar en las unidades carcelarias, por eso la construcción de nuevas”, señaló el jefe de Estado.
Los intendentes manejarán buena parte de esta caja y designarán recursos según las necesidades de sus municipios.

En esa línea, se detalló que el desembarco de los 3.957 en la Provincia representará un incremento del 100%. Para esto, el Gobierno invertirá unos 3.780 millones de pesos.
“Los delitos ocurren en las sociedades más desiguales y espero que la Justicia deje de ser selectiva y castigue a todos. Los necesito unidos para enfrentar el delito. Espero ayudar a calmar la pena de los que padecen la pérdida de seres queridos en manos del delito”, concluyó el mandatario.
En cuanto a las nuevas unidades carcelarias, serán de 1.000 plazas cada una y diez alcaidías de 300 plazas cada una. De los 48.565 detenidos en la Provincia, 5.471 se encuentran en comisarías y uno de los objetivos es ir trasladando a los mismos a las 10 intervenciones de 300 plazas.

Durante el anuncio, Alberto Fernández estuvo acompañado por el gobernador Axel Kicillof; la ministra de Seguridad de Nación, Sabina Frederic; y el ministro de Seguridad bonaerense, Sergio Berni.