En las últimas horas un pastor evangélico quedó en el centro de la escena, tras viralizarse las imágenes del momento en el que agredió y golpeó a su esposa.
En las últimas horas un pastor evangélico quedó en el centro de la escena, tras viralizarse las imágenes del momento en el que agredió y golpeó a su esposa.
Todo ocurrió durante una transmisión en vivo por redes sociales, y el hombre no percató que ya había había comenzado a grabar y todo estaba siendo registrado. Sucedió en Brasil y el video se difundió de inmediato entre los usuarios que repudiaron y que mostraron su indignación por lo sucedido.

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Medios locales identificaron al líder religioso como Edson Araujo, de la iglesia Dios es Amor, en San Pablo. Antes de iniciar su discurso, se irritó porque la cámara no estaba del todo bien puesta, apenas inclinada. “Estoy harto, mierda. ¡Haz las cosas bien, imbécil!”, refunfuñó. Su esposa, Déborah, no aparece en la imagen, pero se escucha un sonido similar a un golpe, no queda claro a qué.
“Ordena bien el negocio”, reclamó Araujo, antes de volver a sentarse. Miró a la cámara y prosiguió con absoluta normalidad. “Acepten la paz del Señor”, dijo a sus fieles. El repudio generalizado en redes sociales lo llevó a publicar un video a modo de disculpa. En la nueva publicación, Araujo habla mientras ella se mantiene en silencio, muchas veces cabizbaja.
“Ayer estábamos en el horario de servicio, y no teníamos una posición correcta del equipo, así que me levanté y fui a tratar de ordenar, y luego terminé tirando otro celular que hace la transmisión del himno. Ese dispositivo cayó al suelo y se rompió. Entré allí de forma temeraria, de forma equivocada, que no podía actuar por esa conducta y la forma en que actué, dirigí una palabra, nunca tuvimos ningún tipo de problema”, indicó el pastor, tratando de argumentar su repudiable accionar.
Según repasó, mientras ella no interviene, han vivido juntos cuatro años “abrazando la obra del Señor”, y aseguró que la actitud mostrada no corresponde a su persona. “Quiero aquí, de antemano, primero a Dios, quiero pedir públicamente mi perdón y el de mi esposa Deborah por mi actitud, mi error y mi fracaso. Quiero pedir perdón por mi pastor, Elías y mi familia y la de ella y todos los pastores que confiaron y permanecieron confiados en mi trabajo”, terminó diciendo el religioso.