El presidente Alberto Fernández encabezó a través de una videoconferencia el acto de reactivación de obras públicas y la puesta en marcha de nuevos trabajos para las provincias de Buenos Aires, Chubut, Tucumán, Santa Fe y Tierra del Fuego, por una inversión de 31 mil millones de pesos.
En medio del discurso, el mandatario hizo algunas referencias a la polémica suscitada luego de anunciar el traspaso de fondos coparticipables de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires a la Provincia. “Quiero que la Argentina sea un país más igualitario, federal, que crezca no en la concentración de unos pocos sino en la felicidad de millones”, expresó Fernández desde la residencia de Olivos, y enfatizó: “Vamos a seguir dialogando porque ningún diálogo se rompe”.
Cabe recordar que el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, cuestionó la medida por inconstitucional y anunció que recurrirá a la Corte Suprema de Justicia para frenarla.
El funcionario consideró que la decisión del Presidente fue “improvisada, intempestiva e insulta” y aseguró que la última vez que hablaron fue en marzo pasado. “Desde entonces tuve 26 reuniones con el Gobierno nacional, una por semana, y en ninguna se mencionó el tema. Eso no es diálogo”, manifestó.
Por su parte, Fernández remarcó que “una Argentina solidaria se construye y se integra allí donde los recursos que abundan se distribuyen de otro modo para aquellos que los están necesitando” y apuntó: “Allí donde la desigualdad aparece y la marginalidad asoma, deben aparecer acciones que igualen y políticas que abracen”.
“Las políticas que tomamos no son en perjuicio de nadie, sino en favor de la gente, dictadas en favor de las mayorías argentinas que están dispersas en todo el país”, destacó el mandatario y afirmó: “Esos argentinos necesitan de esos recursos y del auxilio del Estado nacional para poder crecer y avanzar”.
El Presidente explicó: “Nosotros somos un Gobierno nacional de un país federal que a lo largo de los años se construyó de un modo muy desigual, muy poco equitativo y muy poco equilibrado”, y definió: “No hay una Argentina central y una Argentina periférica, y el esfuerzo que tenemos que hacer todos es el de integrar la Argentina de la mejor manera posible”.
Al tiempo que recordó: “Venimos de un tiempo difícil donde se dilapidó mucho dinero, donde nos endeudamos y ese dinero desapareció. No es que nos endeudamos para producir sino para que la picardía hiciera que ese dinero desapareciera de las arcas del Estado y no beneficiara a ninguno de los argentinos representados por los gobernadores”.