En las últimas horas se dio a conocer que casi el 70% de los fallecidos de COVID-19 en la provincia de Buenos Aires tenía enfermedades preexistentes. Lo informó el Ministerio de Salud bonaerense, al detallar que el 68% de las víctimas fatales de coronavirus presentaba este cuadro de salud.
En este sentido, los especialistas explicaron que la patología de mayor incidencia entre los que murieron por COVID-19 en territorio provincial es la hipertensión arterial, mientras que detrás está la diabetes y la insuficiencia cardíaca.
Las autoridades sanitarias precisaron que de los 2114 bonaerenses fallecidos, 1440 tenían afecciones previas, y de los 674 que perdieron la vida y no presentaban comorbilidades, el 80% superaba los 60 años.
En ese marco, afirmaron que más de 800 bonaerenses que murieron contagiados de coronavirus tenían hipertensión arterial, mientras que 458 padecían diabetes. En tanto, alrededor de 290 personas tenían insuficiencia cardíaca.
Por otra parte, 237 presentaban una enfermedad neurológica previa y 213 obesidad. Los expertos señalaron que gran parte de los pacientes sufría dos o más de estas enfermedades.
Asimismo, 174 padecían EPOC, 149 era exfumadores y 147 presentaban una enfermedad oncológica previa, mientras que 119 personas tenían insuficiencia renal; 90 neumonía adquirida y 79 eran fumadores activos.
Por último, se precisó que 59 personas enfrentaban inmunosupresión congénita o adquirida; 49 tenían ASMA; 31 hepatopatía crónica; 15 tuberculosos; siete brionquiolitis previa; dos prematuridad y una persona con bajo peso.
De esta manera, la cartera que conduce Daniel Gollan expresó que la mayoría de los muertos en la provincia padecían otras patologías, y que los infectados podían tener una o más de estas, por lo que el estudio de los datos ayuda a la los expertos a entender de qué manera actúa el virus en el cuerpo y en qué situaciones se torna más peligroso.