Una denuncia desató un escándalo en el hogar geriátrico Finosa, al que un hombre denunció por mantener a su abuela con un cuadro de coronavirus durante varios días sin brindarle información certera a su familia, hasta que por una complicación en sus pulmones debió ser internada y murió poco después. El hogar se encuentra en el centro de la escena desde hace varias semanas, luego de que se confirmaran al menos diez contagios de la enfermedad en ese lugar.
"El lunes de la semana pasada, que fue feriado, nos confirmaran a los familiares por un grupo de difusión de WhatsApp que una enfermera había dado positivo COVID-19 y que iban a realizar testeos al azar, a abuelos que habían presentado variaciones febriles durante el fin de semana", contó a 0221.com.ar Christian Gisande, nieto de Nélida, quien vivía en el lugar.
De acuerdo con su testimonio, el martes las autoridades del hogar confirmaron que de los testeos diez habían dado positivos y uno de los casos era el de su abuela. "Nos decían que (los infectados) eran asintomáticos hacía 6 días, es decir que según la dirección del hogar Finosa esos pacientes habían contraído el COVID-19 por la enfermera", contó Gisande y ahondó: "También dijeron que iban a continuar con ese canal de contacto para avisarnos cómo se encontraban los pacientes. Desde el martes, diariamente nos comunicábamos y nos decían que se encontraban todos bien, asintomáticos y sin ningún tipo de problema".
Durante el miércoles y la mañana del jueves no hubo cambios, pero a las 10, aproximadamente, los responsables de la clínica se comunicaron de forma urgente con la familia para pedirles que se presentaran en el hogar, ya que tenía que ser trasladada a un centro de salud "para mejor atención". "Les pedimos que por favor nos dijeran si había alguna complicación y nos decían que no, que estaba bien de saturación de oxígeno pero debían tomar esa medida de precaución porque la asistencia que le daban allá no era suficiente. Cuando la trasladaron, fue mi papá acompañando a la ambulancia, obviamente sin contacto porque mi abuela era COVID-19 positiva. Desde el hogar no salió nadie a dar la cara, mandaron a un enfermero que no dijo cuáles eran los pasos a seguir, ni nada", agregó el hombre, compungido.
Según su versión, en Finosa les dijeron que Nélida debía ir a la clínica Los Tilos. Una vez allí "la médica de internación que nos recibió nos dice que tenía que ingresar directamente a terapia intensiva, porque por la secreción que presentaba tenía un cuadro de neumonía".

"La neumonía la confirmaron en un parte médico el viernes a las 18, después que ella ingresara al mediodía. Dijeron que era muy avanzada, que el lóbulo medio del pulmón derecho lo tenía muy complicado e iba a depender de la fuerza que ella tuviera para salir adelante", contó Gisande a este medio, pero el estado de su abuela era muy delicado y "el sábado a la madrugada nos confirmaron que había fallecido". "En el hogar nunca se comunicaron con nosotros y dejaron que su estado avance. Recién el viernes decidieron internarla, ni siquiera le dieron la posibilidad de tener un respirador ni ningún tipo de tratamiento, la neumonía es lo que la terminó matando", advirtió el joven.
En el acta de defunción, la causa de muerte de Nélida figura como una insuficiencia respiratoria causada por COVID-19. "Mintieron diciendo que eran todos asintomáticos y desde el día sábado que ella murió no recibimos un solo mensaje. Aun así, siguen poniendo en los grupos de WhatsApp que todos los pacientes se encuentran bien. Hacen omisión total del caso de mi abuela", sostuvo Gisande, enojado y dolido por el triste fallecimiento de su abuela; y en esa línea aseguró que "la verdad es que no hay consuelo".

"Por la pandemia no la pudimos ver desde hace 5 meses y para despedirla tuvimos que acercarnos a la clínica y ver desde la vereda cómo se llevaban el ataúd en una ambulancia", cerró y pidió que el hogar se haga cargo del ocultamiento y garantice la verdad para el resto de las familias que depositan su confianza para el cuidado de adultos mayores.