Dos no docentes de la UNLP diseñaron y construyeron una cabina sanitizante de bajo costo | 0221
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Dos no docentes de la UNLP diseñaron y construyeron una cabina sanitizante de bajo costo
En Astronomía

Dos no docentes de la UNLP diseñaron y construyeron una cabina sanitizante de bajo costo

El aparato fue instalado previendo la vuelta las clases en medio de la pandemia y fue realizado íntegramente por trabajadores de la Universidad.

25 de agosto de 2020

En el edificio central de la Facultad de Ciencias Astronómicas y Geofísicas de la UNLP, ubicado en el Bosque de La Plata, comenzó a funcionar la cabina sanitizante que diseñaron y construyeron Gustavo Tinto y Carlos Winschu, dos trabajadores nodocentes que están trabajando como grupo esencial.

"Con mi compañero Carlos Winschu tuvimos la idea y preocupación de armar una cabina sanitizante para cuando sea el regreso de las actividades a nuestra Facultad y para los compañeros que son escenciales en este momento", explicó Tinto.

El hombre es nodocente de la facultad, delegado gremial y miembro de la Comisión Directiva de ATULP; y fue quien comenzó a ver diferentes cabinas y arcos sanitizantes que estaban en el mercado y también, que algunos compañeros de la Facultad de Ingeniería lo estaban colocando en el gremio.

En las reuniones realizadas por la Comisión Particular de Condiciones y Medio Ambiente de Trabajo (CyMAT) de ATULP, en las que participó Tinto, comenzaron a hablar de los protocolos que deberá establecer cada unidad académica cuando se vuelva a las oficinas y a las clases presenciales, con el objetivo de garantizar la seguridad sanitaria de quienes estén allí.

"Viendo el arco que pusieron en el Gremio y en las conversaciones con la CyMAT, estaba seguro que para volver a la actividad en la Facultad iba a ser necesario algo así. Se me ocurrió hacer algo parecido pero que se adapte a la fisonomía de nuestro edificio", comentó.

Así se comunicó con el jefe del Taller Mecánico de la Facultad de Ciencias Astronómicas y Geofísicas, Carlos Winschu, que le envió videos de las ideas que tenía, convencido de que ellos dos podían construir una cabina en el taller a un costo mucho menor a los que maneja el mercado.

Winschu, seguro de que en todos los protocolos de reingreso a las actividades post aislamiento social, preventivo y obligatorio decretado por el Gobierno nacional, pedirían algún arco o cabina sanitizante; ya había estado mirando dónde y cómo comprarlos. Se entusiasmó con la idea de su compañero y se encargó de averiguar los precios del mercado, analizando la conveniencia entre comprarlo o construirlo.

"Hubo que resolver varios problemas de detalle como por ejemplo, la bomba a utilizar. Todo lo que hay en el mercado por lo general usan una bomba centrífuga que, excepto algunos casos, en general no llegan a la presión necesaria para la aspersión. Y como soy detallista y no quería que la gota sea muy grande, probé armar un equipo con aire comprimido y se armó con una bomba pequeña, compacta y barata. Los soportes los hicimos con una impresora 3D que tengo yo. Hicimos la matricería para que pueda replicarse rápidamente", explicó Winschu.

Todo llevó varias semanas de trabajo, pero finalmente pudieron terminarla y quedar a gusto ambos. Fue colocada e instalada en la puerta del edificio central de la Facultad. "La cabina es parecida a otras que hay en el mercado. Tiene diez aspersores que hacen una asperción de un líquido sanitizante, un sensor infrarojo con la que la ponemos en marcha la bomba y un tanque donde se coloca del producto. Cuando la vamos a usar, activamos sin contacto el sensorpasamos por la cabina, damos una vuelta completa, salimos y se detiene automáticamente", resumió el director del taller mecánico.

El aparato fue instalado previendo la vuelta las clases en medio de la pandemia y fue realizado íntegramente por trabajadores de la Universidad.
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Dos no docentes de la UNLP diseñaron y construyeron una cabina sanitizante de bajo costo

El aparato fue instalado previendo la vuelta las clases en medio de la pandemia y fue realizado íntegramente por trabajadores de la Universidad.
Dos no docentes de la UNLP diseñaron y construyeron una cabina sanitizante de bajo costo

En el edificio central de la Facultad de Ciencias Astronómicas y Geofísicas de la UNLP, ubicado en el Bosque de La Plata, comenzó a funcionar la cabina sanitizante que diseñaron y construyeron Gustavo Tinto y Carlos Winschu, dos trabajadores nodocentes que están trabajando como grupo esencial.

"Con mi compañero Carlos Winschu tuvimos la idea y preocupación de armar una cabina sanitizante para cuando sea el regreso de las actividades a nuestra Facultad y para los compañeros que son escenciales en este momento", explicó Tinto.

El hombre es nodocente de la facultad, delegado gremial y miembro de la Comisión Directiva de ATULP; y fue quien comenzó a ver diferentes cabinas y arcos sanitizantes que estaban en el mercado y también, que algunos compañeros de la Facultad de Ingeniería lo estaban colocando en el gremio.

En las reuniones realizadas por la Comisión Particular de Condiciones y Medio Ambiente de Trabajo (CyMAT) de ATULP, en las que participó Tinto, comenzaron a hablar de los protocolos que deberá establecer cada unidad académica cuando se vuelva a las oficinas y a las clases presenciales, con el objetivo de garantizar la seguridad sanitaria de quienes estén allí.

"Viendo el arco que pusieron en el Gremio y en las conversaciones con la CyMAT, estaba seguro que para volver a la actividad en la Facultad iba a ser necesario algo así. Se me ocurrió hacer algo parecido pero que se adapte a la fisonomía de nuestro edificio", comentó.

Así se comunicó con el jefe del Taller Mecánico de la Facultad de Ciencias Astronómicas y Geofísicas, Carlos Winschu, que le envió videos de las ideas que tenía, convencido de que ellos dos podían construir una cabina en el taller a un costo mucho menor a los que maneja el mercado.

Winschu, seguro de que en todos los protocolos de reingreso a las actividades post aislamiento social, preventivo y obligatorio decretado por el Gobierno nacional, pedirían algún arco o cabina sanitizante; ya había estado mirando dónde y cómo comprarlos. Se entusiasmó con la idea de su compañero y se encargó de averiguar los precios del mercado, analizando la conveniencia entre comprarlo o construirlo.

"Hubo que resolver varios problemas de detalle como por ejemplo, la bomba a utilizar. Todo lo que hay en el mercado por lo general usan una bomba centrífuga que, excepto algunos casos, en general no llegan a la presión necesaria para la aspersión. Y como soy detallista y no quería que la gota sea muy grande, probé armar un equipo con aire comprimido y se armó con una bomba pequeña, compacta y barata. Los soportes los hicimos con una impresora 3D que tengo yo. Hicimos la matricería para que pueda replicarse rápidamente", explicó Winschu.

Todo llevó varias semanas de trabajo, pero finalmente pudieron terminarla y quedar a gusto ambos. Fue colocada e instalada en la puerta del edificio central de la Facultad. "La cabina es parecida a otras que hay en el mercado. Tiene diez aspersores que hacen una asperción de un líquido sanitizante, un sensor infrarojo con la que la ponemos en marcha la bomba y un tanque donde se coloca del producto. Cuando la vamos a usar, activamos sin contacto el sensorpasamos por la cabina, damos una vuelta completa, salimos y se detiene automáticamente", resumió el director del taller mecánico.