El ministro de Salud bonaerense Daniel Gollán trazó por primera vez una escenario alentador respecto de la evolución del coronavirus en relación con el sistema de salud pública. Habló de un "amesetamiento de la curva de casos", de un "descenso en los niveles de internación" y de una "reducción en el tiempo de uso" de las unidades de terapia intensiva. Aunque con cautela, el funcionario expuso gráficos y estadísticas y habló de "signos positivos en lo que viene pasando".
Fue durante la conferencia de prensa que el funcionario dio junto al jefe de Gabinete Carlos Bianco y el subsecretario de Salud Nicolás Kreplak, en la que repasaron la situación epidemiológica en todo el territorio provincial y las actualizaciones del sistema de fases que realizan en los arranques de todas las semanas.
Los efectos en las medidas que se puedan tomar a partir de ahora, con "estas relativas buenas noticias que tenemos", será algo que definiremos en los próximos días, pero "la situación se va a mantener al menos hasta el fin de semana", dijo Bianco, quien remarcó que de todos modos "estamos hablando de niveles altos de casos".
Kreplak, por su lado, remarcó pese a la estabilidad de casos y de internaciones, sigue siendo "alto" el nivel, el cual "supera al 100% de la capacidad" que tenía el sistema sanitario antes de la pandemia.
LOS DATOS
"Vamos viendo que en la zona AMBA empieza a haber un descenso bastante marcado de la velocidad de crecimiento e incluso en la Ciudad de Buenos Aires hay un amesetamiento aunque todavía con niveles altos de contagio", dijo Gollán. "Es una buena señal, que también vemos en el primer y segundo cordón el Conurbano", remarcó el ministro.
De todos modos aclaró que ese panorama se da "con los niveles de movilidad que tenemos hoy", por lo que advirtió que si hay un relajamiento todo puede volver a dispararse. Habló de las restricciones al transporte público, de la prohibición de los eventos masivos y de la inactividad en las escuela. "Con todo lo que se está haciendo de contención, estamos logrando amesetar esta curva, con mucho esfuerzo", dijo.
Eso se complementa con los datos de camas de internación en terapia intensiva. En total ya son más de seis mil en toda la Provincia, de las cuales están ocupadas el 50%. Sin embargo si se tienen en cuenta sólo las de adultos y en el AMBA, siempre las más críticas por la incidencia de la enfermedad, "ya estamos en 2.993 camas con una ocupación que está bajando". La cifra actual a la que remite Gollán es del 62,85%, cuando la semana pasada había sido del 63,83%.
Este indicador, según el ministro es uno de los más importantes porque refleja el impacto de la enfermedad en el sistema de salud. "La progresión está bastante amesetada", dijo Gollán y remarcó que entre el 14 y el 21 de agosto las cantidad de camas ocupadas por COVID-19 bajó de 1.087 a 1.080: "Este es un buen dato -dijo- porque hay una coherencia con el amesetamiento de los casos con lo que ocurre en el sistema sanitario".
Gollán también informó que se está registrando un acortamiento de los tiempos de internación en terapia intensiva, por lo que concluyó que "hay una serie de variables para que se de este aumento muy relativo de camas que nos da un signo positivo de lo que viene pasando".
Redes Sociales