"En la semana de la niñez, en medio de la crisis social sin precedentes y con un Poder Judicial completamente paralizado, los jueces integrantes de la Sala III de la Cámara Civil de La Plata Juan Manuel Hitters y Alejandro Luis Maggi, avalaron el remate de todos los bienes de una escuela privada, generando una enorme preocupación en más de 200 familias platenses", advirtieron las docentes de Las Acacias, la escuela recuperada tras el quiebre del colegio Pasito a Paso.
Se trata de pizarrones, bancos, sillas, mesas, computadoras y juegos didácticos que usan los y las estudiantes del Espacio Educativo las Acacias, que ya se encuentra registrado en la DIEGEP.
Ubicada en 56 entre 17 y 18, surgió hace dos años tras la quiebra del jardín y como respuesta de las docentes y las familias para mantener el espacio. "Si bien los bienes conforman el patrimonio de la quiebra, inicialmente habían sido entregados a las docentes para el proyecto educativo, pero meses después, tras gestiones judiciales de los antiguos dueños, el propio juez revocó la entrega y los envío a remate", explicaron en un comunicado.
La Institución ya había presentado un recurso de apelación en la Cámara platense y esperaban una respuesta favorable, frente a la gravedad que implica dejar a más de doscientos niños y niñas sin herramientas para estudiar. Según indicaron, habían realizado una oferta que igualaba el valor de plaza, pero "sorprendentemente los jueces de la instancia superior denegaron la apelación".
"Esta semana, la abogada de la escuela llevó el caso a la Suprema Corte Bonaerense, para que sea el máximo tribunal provincial el que tenga la última palabra, pero la comunidad educativa no confía en que la justicia actué sin que el tema se visibilice", explicaron.

Después de la intervención realizada el domingo al mediodía, donde algunas docentes y familias asistieron al palacio de Tribunales, sacaron una foto y la intervinieron con toda la comunidad bajo el hashtag #MásAmorALaJusticia, esperan que la Suprema Corte bonaerense avale su pedido. Aseguraron que "la decisión de enviar a remate fue tomada a pesar del pedido de la institución de comprar los artículos al precio pretendido" siendo vendidas "al mejor postor previo desguace de toda la Escuela".