Tras haber dado a conocer el caso de Andrés, quien de un día para el otro se quedó sin cobertura médica sin previo aviso, una gran cantidad de lectores apuntó contra la Obra Social de Petroleros (OSPe) y reclamó soluciones a los problemas que enfrentan en plena pandemia de coronavirus. Mientras la enfermedad sigue avanzando no solo en la ciudad sino en todo el país, una gran cantidad de vecinos batalla contra la obra social por diversos problemas que parecen no tener una respuesta.
"Estoy igual que Andrés, soy monotributista y no me quieren aceptar la afiliación por la pandemia, aun cuando ya presente los papeles", le contó Leandro a 0221.com.ar. En esa misma línea, Valeria explicó que también es trabajadora autónoma y la "agarro" la pandemia, por lo que desde que comenzó el brote no le toman el alta "ni enviando los papeles por correo". "Pero no te llegues atrasar porque te buscan abajo de las piedras", agregó la joven enojada.
La publicación de la nota que relataba el calvario que vive el joven platense desató una andanada de quejas contra la obra social. "Parece que somos varios los boludeados por OSPe. ¡Como si fuera gratis tener su cobertura!", sintetizó, en tanto, Sofía.
"Es una cagada, mis aportes van a OSPe, pero no puedo usarla por q no me solucionan la afiliación. Me mandan a hacerlo online y no puedo porque no tengo el alta. Llamás y nadie te atiende. Las delegaciones están cerradas. Nada te solucionan mientras tus aportes van a su caja", contó indignada, por su parte, Verónica.
Los problemas no solo se limitan a las altas en la obra social que, según parece, se encuentran frenadas desde que inició la cuarentena. Lo cierto es que las quejas también proliferan respecto de los montos que deben pagar: "A mí en los meses que van de pandemia OSPe me subió todos los meses el valor de la cobertura. ¡Ahora estoy pagando más del doble de lo que pagaba en marzo!", denunció Agustina y en ese mismo sentido María Ximena añadió: "¡A mí me llegó que debo pagar, cuando jamás me notificaron de un aumento ni nada! ¡Son unos ladrones, es la segunda vez que me sucede y no permitiré que sean tres! ¡Hay otra prepagas, incluso mejores!".

La obra social se encuentra en el centro de la escena y a ella se suma la Superintendencia de Seguros de Salud (SSS) que se encuentra virtualmente paralizada y dejó sin obra social a una gran cantidad de nuevos empleados registrados durante la emergencia sanitaria. La oficina retomó la actividad en agosto, a partir de la presión de los gremios, por lo que todavía quedan varias semanas para que se empiece a normalizar su funcionamiento.

La peor parte se la llevan los trabajadores que consiguieron trabajo formal o fueron efectivizados durante los meses de pandemia, que no consiguen activar sus seguros de salud a causa del parate. Según el proceso administrativo, una vez dados de alta, los empleados quedan encuadrados en la obra social del gremio en el que se desempeñan, pero tienen la posibilidad de elegir otra prestadora que ofrezca mejores servicios mediante la "opción de cambios", que no estuvo disponible durante casi cuatro meses. Una vez notificada, la obra social debe girar los pedidos a la Superintendencia para la habilitación final, algo que no sucede hace meses y promete seguir demorado.
Ese movimiento y la falta de devolución de los recursos que desembolsan las obras sociales sindicales para tratamientos de alta complejidad, son un motivo de tensión recurrente entre la CGT y el Ejecutivo.