miércoles 25 de marzo de 2026

Cuarentena en La Plata: "Podría permitirse la actividad deportiva en espacios verdes"

El jefe del servicio de Clínica del Hospital San Martín subrayó la importancia de las salidas y cómo impacta el aislamiento en pacientes con otras patologías.

A cinco meses del inicio de la cuarentena y en medio de una alta cifra de casos diarios de coronavirus, el presidente Alberto Fernández anticipó que “se abre un nuevo horizonte” durante el anuncio de cómo seguirá el aislamiento. En La Plata se buscan algunas nuevas aperturas en un contexto de casi 6.000 contagios y 74 fallecimientos desde el inicio de la pandemia. Según Diego Bares, jefe del servicio de Clínica del Hospital San Martín, la situación en la ciudad es “compleja aunque no desesperante”, pero teniendo en cuenta su panorama diferencial en relación al resto del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y a su diseño fundacional, podrían habilitarse más salidas de esparcimiento en espacios verdes.

El experto, que también es profesor adjunto de la cátedra de Medicina Interna A de la Facultad de Ciencias Médicas de la UNLP, hizo hincapié en que la capital bonaerense “está un poco mejor” que gran parte de los municipios que integran el área metropolitana. “La Plata sigue muy bien posicionada con respecto a los contagios cada 100.000 habitantes, ocupa los últimos tres lugares de la tabla y esto es significativo porque estamos hablando que de alguna manera la situación si bien está más complicada que algún tiempo atrás no está saturado el sistema”, aseguró.

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Sin embargo, señaló que el contexto podría complicarse si la ciudad comienza a recibir pacientes de otros distritos con mayor cantidad de contagios de coronavirus, como Quilmes, Lanús o Avellaneda. “En términos globales los platenses nos hemos portado bastante bien y la situación está mejor que en otros lugares del Conurbano”, remarcó.

Para Bares la pandemia de coronavirus en el país “probablemente esté atravesando o llegando al pico” de contagios. “De ninguna manera es una cuestión taxativa. Es tan dinámico esto que es muy difícil aventurarse a una situación, y, como se ha escuchado hasta el cansancio, la definición del pico va a ser cuando uno mira restrospectivamente la situación”, aclaró.

Pese a este punto, el consultor en Clínica Médica sostuvo que en la ciudad se podría plantear la posibilidad de extender la actividad física y las salidas de esparcimiento en plazas o parques, a tono con lo propuesto semanas atrás por el intendente Julio Garro al gobierno bonaerense, que aún no lo autorizó. “Creo que por las características geográficas de la ciudad de La Plata, sumado a la cuestión de que los platenses hemos tenido una buena respuesta, lo permitiría por supuesto teniendo en cuenta siempre todas las medidas de prevención, que son las únicas que realmente definen la prevención del COVID-19, que son el tapabocas y el distanciamiento social. Pero vería de qué manera se podría llegar a agregar esto, contemplar la posibilidad de tener un poco más de actividad física porque la verdad los estragos desde lo psicoafectivo, lo psicológico y muchísimas patologías crónicas que vemos cotidianamente en los consultorios privados es significativo y mucho de esto tiene que ver con que la gente no puede liberar un poco su cabeza con la actividad física”, explicó.

RADIOGRAFÍA DEL POLICLÍNICO

El Hospital San Martín es uno de los centros de salud de la ciudad que experimenta mayor ocupación de camas. Se ubica solo atrás del San Juan de Dios, con 44 personas internadas en la sala COVID-19 del Policlínico de 1 y 70.

Bares detalló que en terapia intensiva están cubiertas entre el 80 y 90% de las camas, mientras que en las salas de clínica se encuentran en un 70%. Sin embargo, insistió en que la situación si bien es compleja, “no es desesperante”.

“Por supuesto que estamos viendo un mayor volumen de pacientes, la consulta se incrementó de manera significativa, por ende también por efecto dominó se incrementaron los hisopados. Se incrementaron las internaciones en las salas de clínica y en las salas de terapia también. El porcentaje de ocupación es muy oscilante, es muy variable con respecto a la dinámica que esta enfermedad tiene. Un porcentaje importante de pacientes que se instalan en las salas de clínica son pacientes sospechosos (de COVID-19) porque todavía no tenemos la confirmación. Ahí hay un cuello de botella con respecto al procesamiento de los hisopados, ya que están sobrecargadas las instituciones donde se hacen los procesamientos de las muestras y eso obviamente retrasa el alta, porque no se la podemos dar si no sabe si es positivo o no”, puntualizó.

De todas formas, las autoridades del San Martín todavía no tuvieron que recurrir a la utilización de una sala extra y exclusiva para pacientes con COVID-19. “Por ahora no, pero se está preparando. En el pabellón D’Amelio hay un tipo de camas extras. Tenemos preparado ante cualquier eventualidad, inicialmente para pacientes no críticos, o sea pacientes ambulatorios de clínica, y si fuese necesario la utilización de asistencia respiratoria mecánica o asistir a pacientes críticos también cabría la posibilidad de extender esa situación”, anunció.

IMPACTO DE LA CUARENTENA EN PATOLOGÍAS CRÓNICAS

Bares, especialista en dislipemias, también puso el foco en cómo disminuyeron por distintos motivos los controles de diferentes patologías, incluso en las que más impacta el coronavirus. “Bajó muchísimo el número de consultas. En abril y mayo fue prácticamente nulo y ahora empezó a incrementarse. Podemos mencionar hasta pacientes que se han infartado en sus casas, de diabéticos que llegan absolutamente descompensados, pacientes con EPOC que llegan con trastornos ventilatorios muy graves”, comentó.

Y, sobre este punto, ahondó: “Al no poder consultar oportunamente por supuesto que son pacientes que llegan complicados y aquellos en donde las patologías aparecen de novo, porque no todos son crónicos sino que uno puede infartarse sin haber tenido ningún factor de riesgo. Puede haber un montón de otro tipo de situaciones clínicas mucho más agudas y que el paciente no se anima a ir a consultar o que no encuentra a su médico o no tiene acceso a una guardia. Entonces estas cosas hay que contemplarlas porque la ciudad de La Plata se ha caracterizado por una muy buena medicina, muy buenos colegas, una muy buena infraestructura, y no podemos dejar de lado sobre todo lo más importante que es la salud de la población”.

En concreto, el médico indicó que durante los primeros dos meses de cuarentena, desde fines de marzo y abril y parte de mayo, las consultas por las patologías no COVID-19 habían descendido casi un 70%, 75%. “La gente prácticamente no consultaba. Hoy se ha incrementado en un 40%, 50%. No llegamos a los niveles de la etapa no pandémica, pero realmente la gente se vuelca ahora casi desesperadamente porque han pasado cinco meses sin control”.

Bares remarcó la importancia de continuar con los chequeos y consultas con sus profesionales de cabecera. “Hay que entender que la gente se sigue enfermando. Las tres patologías crónicas en las que más impacto ha tenido el COVID-19 y más mortalidad ha generado es en los obesos, diabéticos e hipertensos, tres patologías extremadamente prevalentes en nuestra sociedad. A esos pacientes sumale los EPOC, los cardiópatas, pacientes con trastorno de los lípidos, los insuficientes cardíacos, entre otros Si esos pacientes no tienen un adecuado control médico, una adecuada evaluación, equilibrar su tratamiento, etc, son pacientes que se complican de una manera significativa y realmente si esto no es controlado pueden tener complicaciones muy graves. Ya son cinco meses de cuarentena y hay pacientes que no han podido acceder al sistema de salud, que no han podido ver a sus médicos por motivos que se pueden charlar o discutir, pero lo importante es que no lo han tenido y esto tiene una repercusión significativa en la salud de la población”, advirtió.

Luego de insistir que si bien las poblaciones que contraen el virus corresponden a cualquier grupo etario, el de 30 a 40 años es el que representa mayor positividad para coronavirus, pero quienes más mueren por esta enfermedad son pacientes mayores de 65 años y con alguna comorbilidad asociada, como obesidad, diabetes, insuficiencia renal, entre otras. Está lleno de pacientes mayores de 70 con esas patologías, por eso hay que tener particular cuidado con este grupo de enfermos de alto riesgo. Entre el 70 y 85% de las muertes por COVID-19 ocurre entre esos grupos etarios y diría que en algunas series es mayor todavía”, señaló.

ENTRE LA ILUSIÓN Y LA CAUTELA

Este miércoles el presidente Alberto Fernández anunció que Argentina producirá la vacuna contra el coronavirus desarrollada por la Universidad de Oxford con colaboración de la farmacéutica británica AstraZeneca, lo que significa un avance para el país en la batalla contra la pandemia. El acuerdo fue celebrado y se precisó que el objetivo es fabricar entre 250 y 350 millones de dosis para ser distribuidas en toda América Latina con excepción de Brasil.

Bares lo recibió con alegría, pero también con cautela: “Obviamente sería un elemento muy importante, un orgullo, pero hay que ser muy cautos, tener mucho cuidado con esto, porque las vacunas llevan mucho tiempo de producción, etapas de estudio, fases evaluativas y en este momento hay cinco proyectos en el mundo que están en fase III, probando en miles de pacientes, en poblaciones importantes, una de ellas es la de Oxford, pero hay que ser muy cautos. Contentos, ilusionados pero cautos”.

Mientras, dijo que junto a todo el equipo de salud del hospital siguen “poniendo el pecho a las balas”, luego de días complejos con parte del personal contagiado. “Hubo muchos colegas y no colegas pero del equipo de salud infectados. El equipo está al frente, a full, la verdad es que es un orgullo tener esta gente, tanto médicos, como enfermeros, administrativos, personal de seguridad que forman parte del gran equipo de salud”.

En el cierre, volvió a dejar en claro que La Plata “cumplió” con las medidas, pese al aumento de los casos, y que aún no se registra un desborde del sistema sanitario. “Creo que la ciudad podría flexibilizar específicamente en el punto de tener un poco de esparcimiento en el verde, mucho más en esta etapa de entrada en la primavera. Esto es por lo reflejado en los números, en la situación psicológica y la salud física no COVID-19”, finalizó.

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