Juan Francisco Lorenzi tiene 21 años, es de La Plata y vive solo de los ingresos que genera en Instagram. ¿Quién es? Se trata del dueño de @aguanta, una de las cuentas de memes más populares de Argentina.
Pero su vida en las redes arrancó mucho antes. A los 9 ya tenía un perfil en Twitter y se pasaba horas y horas ante la computadora, después del colegio y los entrenamientos de básquet.
“Arranqué con Twitter y tenía varias cuentas de las que ya ni me acuerdo el nombre. Llegué a tener 200 mil en una, 300 mil en otra y 2 millones otra. Ahí me di cuenta que me gustaba tener seguidores, retuits y likes”, contó a Infobae.
Pero cuando empezó las redes sociales eran otra cosa, casi prehistóricas. Primero escribía frases y cada tanto subía fotos. “Diez años atrás todavía no existían los formatos que conocemos hoy en día. Era todo texto, muy pocas imágenes y nada de videos”. Era todo por diversión.

En 2014 desembarcó en Instagram y un año después Christian Altimari, su socio actual, lanzó Aguantá en Facebook. Se sumó a trabajar con él y llegaron a tener un alcance de 2,8 millones de personas. “Un año después, replicamos la cuenta en Instagram y fue lo que más repercusión tuvo”, remarcó Juan sobre el perfil que ya superó los 3,5 millones de seguidores.
Eso no es todo. Junto a Thiago Garritano sacaron un canal en YouTube y ya tienen más de 118 mil suscriptores. “Ese es mi principal desafío porque es ahí donde quiero crecer”, apuntó. Pero no es el único desafío del platense. Su objetivo es recibirse de ingeniero industrial: está cursando el tercer año de la carrera en la UNLP.
El joven contó que desde que alcanzó los 70 mil seguidores en Instagram la cuenta sumó 3 mil personas nuevas de manera diaria hasta llegar al millón. “Los videos más likeados tienen más de 300 mil me gusta. En el Mundial 2018 fueron unos cuantos de la Selección Argentina y el año pasado fueron los de la muerte de Cameron Boyce (estrella de Disney Channel que tuvo un ataque epiléptico)”, detalló.
Además, señaló que los contenidos que generan más interacción con el público son los relacionados a los temas recientes, a la agenda diaria: “Lo que pasó hoy o ayer. De eso hago un meme porque toda la gente lo entiende y genera comentario, me gusta o comparticiones”.
Para eso, se nutre de las tendencias de Twitter para interiorizarse de los temas que interesan a la gente. Pero sus seguidores también le pasan contenido. “Lo que también hago mucho es subir videos virales o videos de Tik Tok dándole crédito al autor”, dejó en claro.

La cuenta estuvo pública hasta que llegó al millón y medio de seguidores. Ahora está privada. “Empecé a notar que las demás cuentas las habían empezar a poner privadas por la cuestión de que la gente mira los memes pero no te sigue. Fue una estrategia. Además, nos evitamos de tener problemas con los lineamientos de la comunidad de Instagram, donde a veces el robot de determina que subiste algo que incita a la violencia o promueve el bullying y te lo borra, y nada que ver. Al tenerla pública tenés más riesgo de que la gente te denuncie e Instagram te baje ese contenido. La restringimos a mediados de 2018, cuando se pusieron muy fuerte con esto”.
Juan no se considera influencer ni instagramer, sino “creador de contenidos en redes sociales”. “Lo considero un trabajo y le dedicó, como mínimo, cuatro horas diarias. Pero somos un equipo: Christian Altimari, Lucho Martel (en Facebook), Luisina Gliemmo, Matías Pacheco, Nicolás y Tomas Miguel, Thiago Garritano (en Youtube)”.
Y subrayó que se puede vivir de esto y sacar un sueldo para cada uno por mes: “Se puede vivir tranquilamente de las redes sociales mientras hagas buen contenido y tengas público”.