lunes 23 de marzo de 2026

La recuperación de la biblioteca infantil "Del otro lado del árbol" tras el grave incendio

Después de un incendio en plena cuarentena que quemó varios libros y llenó de hollín el resto, los y las integrantes de la biblioteca recuperan el espacio.

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"Ahora estamos en la tarea más agotadora, que es la limpieza puntual de los libros. Previo a eso fue toda la parte estructural, renovar las paredes, ventanas y la instalación eléctrica. Esa parte por suerte ya pasó y la segunda etapa, de las estanterías, también fue bastante complicada, porque hubo que lijarlas y volver a pintarlas. Ahora estamos con los libros. Tenemos un patrimonio de 19 mil libros que hay que limpiarlos uno por uno con una técnica de restauración, con gomitas de borrar y pinceletas, todo muy minucioso, para poder sacarles el hollín", contó a 0221.com.ar la referente de la biblioteca Del otro lado del árbol, la docente Paula Kriscautzky.

En estos días de cuarentena, turnándose para no cruzarse y mantener la distancia social, trabajan en la restauración los integrantes fijos de "la biblio" y muchos platenses más que sumaron su granito de arena a la tarea. "Se llevaron cajas de libros a sus casas para hacer este mismo proceso. Creo que alrededor de 50 personas en simultáneo desde sus casas están limpiando libros", contó Kriscautzky. El trabajo agobiante de recuperar el espacio después de un incendio ocurrido el 16 de mayo al mediodía, a fines de julio, ya rinde sus frutos.

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Es que por el aislamiento, en pleno mayo, la biblioteca y el parque quedaron abandonados. "No estábamos nosotros ni las cooperativas que trabajan acá. Eso hizo que el parque fuera habitado por gente en situación de calle, otra situación compleja dentro de la pandemia. Y por lo que pudimos saber, se prendieron fuego unos colchones donde estaban durmiendo, y eso prendió la biblioteca. Fue mala suerte, no fue un atentado contra la biblioteca sino una conjunción de situaciones desafortunadas", contó Kriscautzky sobre el accidente.

Y precisó que "por suerte no se quemó tanto, pero el fuego hollinó todo. Y en esta biblioteca, pasaban 10 minutos más y no quedaba absolutamente nada. La verdad es que la sacamos barata. Pero hubo que cambiar ventanas, durlock, cielo raso. Fue un trabajo tremendo, al principio desesperante, no sabíamos ni por dónde empezar. Ahora estamos más tranquilos, limpiando muchos libros y pensando en ideas para ver cómo las infancias van a retomar la vida en los parques y plazas, obviamente cuando todo esto lo permita".

Kriscautzky advirtió que "estamos preocupados por la infancia, por estas cuestiones donde lo esencial de niñas y niños es lo social, el juego, y ahora va a haber que pensar mucho para ver cómo garantizamos ese derecho y preservamos a las infancias. La idea de ampliar un poquito el espacio está, y hacer la biblioteca segura y accesible. Todo esto se fue haciendo a pulmón y por etapas, entonces ahora pensamos en poner puertas dobles ignífugas, es decir hay una idea de hacer el espacio mucho más seguro y adaptarnos a todos los nuevos protocolos. Estamos armando protocolos para el regreso, con todas las medidas para que sea lo más seguro posible. El préstamo de libros por ejemplo, cuando el libro vuelve tiene que hacer cuarentena y ser desinfectado, son un montón de cosas rarísimas a las que vamos a tener que adaptarnos. En muchos lugares del país esto ya se hace, las bibliotecas están abiertas y con protocolos", señaló la maestra.

DEL OTRO LADO DEL ÁRBOL

La idea de la biblioteca surgió por un hecho trágico. En enero del 2011 falleció Pilar, la hija menor de Kriscautzky. El artista platense Fernando Rigone le entregó una escultura dedicada a ella en el Parque Saavedra, y le sugirió que averiguara en el Municipio por un galpón abandonado del parque. A Pilar le encantaba leer y dibujar, y Kriscautzky decidió hacer honor a la vida de su hija con la creación de la biblioteca.

"Abajo de un árbol y con una manta arrancamos con esta idea que no sabíamos muy bien para dónde iba a ir, y rápidamente se transformó en un espacio comunitario. Recuperamos un espacio público que estaba muy abandonado y usamos de excusa, por así decirlo, a la literatura, como un eje fundante y fundamental para nosotros. A partir de ahí la biblioteca nunca paró de crecer, supongo yo que porque rápidamente se transformó en un colectivo de gente, muy decidido y apasionado por defender derechos de niños y niñas", aseguró Kriscautzky.

Hace 9 años que "la biblio" trabaja en distintas áreas como salud, educación y cultura, y hoy es referencia como biblioteca especializada en infancia a nivel nacional. Para la docente, esto "nos permitió muchos subproyectos hermosos, como viajar a Colombia en misión de Paz a contar la experiencia de la biblioteca, o transformarnos en un sello editorial y hacer nuestras propias publicaciones, trabajar en contexto de encierro, tener una murga, editar un CD de música, presentar un proyecto de ley de humanización de la medicina. Entendemos este lugar sobre todo como una forma de militancia".  

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