El concepto de pool o agrupamiento de muestras apareció en el glosario vinculado con la pandemia de coronavirus cuando a fines de mayo se realizó en La Plata el primer abordaje con esa estrategia en el hogar de adultos mayores "Cuatro Estaciones", donde un hombre que había fallecido fue hisopado y confirmado como caso positivo. En ese momento, la técnica desarrollada por profesionales de la Facultades de Exactas de la UBA y la UNLP recién superaba su validación en laboratorio y asomaba como un abordaje fundamental para ahorrar en insumos de alto costo.
El equipo platense, integrado por investigadores, becarios y profesionales, está dirigido por la doctora en Ciencias Biquímicas Daniela Hozbor, quien desde el laboratorio VACSAL de la facultad de Ciencias Exactas explicó a 0221.com.ar en qué consiste esa estrategia de abordaje y cuál es su importancia para el sistema sanitario.
Se trata de una técnica que en el campo, es decir en el terreno de estudio, es similar a la de los testeos individuales. Pero que cambia en los pasos finales en el laboratorio, cuando se utiliza un solo kit de testeo para varias muestras. Cuando la estrategia funciona permite, por ejemplo, usar cinco test para analizar a 25 personas.
Es ideal para comunidades semicerradas como los hogares para adultos, los neuropsiquiatricos o algunos cuerpos de personal de salud. En La Plata, el equipo del VACSAL ha trabajado con centros de internaciones de Tolosa, City Bell y Berisso, pero también con personal del Policlínico San Martín. Pero lo hace con cuatro regiones sanitarias, donde ha monitoreado 15 lugares y en poco más de un mes analizó unas mil muestras y detectó 40 casos positivos de COVID-19.

"Es estratégico definir cómo se hacen los agrupamiento para que sea efectivo. Hoy se está utilizando para hacer una búsqueda de casos, en lo que se llama vigilancia activa, en lugares donde si entra el virus puede ser muy dañino. Lo estudiamos en lugares de adultos, en geriátricos, en neuropsiquiátricos, en el personal de salud. En lugares donde las personas pasan un tiempo prolongado juntos", explicó Hozbor. Y aclara que para ello trabajan en articulación con el Ministerio de Salud provincia. En tanto que la investigación previa se hizo en colaboración con un grupo de investigadores de la faculta de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA a cargo del doctor Roberto Etchenique.
LA TECNICA
En la primera etapa del proceso la técnica es similar a la de los estudios individuales, es decir se hace el hisopado de la persona y se la lleva al laboratorio. Allí radica la diferencia, ya que en lugar de analizar una sola muestra a través de cada test de PCR (Reacción en Cadena de Polimerasa), se expone un grupo para analizarlas todas juntos. Si la muestra es negativa quiere decir que ninguna de las personas está infectada y se habrá logrado reducir sensiblemente el gasto en insumos.

Si da positivo, una, algunas o todas las personas, habrá que hacer test individuales para determinar cuál o cuáles son las infectadas, por eso la efectividad de la estrategia es mayor en colectivos grandes, con una perfil cerrado o semicerrado, donde la prevalencia del virus se supone no es muy alta. Eso ubica a personas asintomáticas o con pocos síntomas como las del universo más apto para esas pruebas. Los que son considerados "casos sospechosos" van directamente a test individuales, que en el caso del Exactas se realizan en otro laboratorio, el de Salud Pública.
Daniel Hozbor apela a un ejemplo de una comunidad de 25 personas para graficarlo. "Lo primero que hacemos con las muestras ya en el laboratorio es analizar las fichas epidemiológicas para ver cuál es la situación de ese lugar y definir el diseño de agrupamiento de muestras que vamos a utilizar".

La opción más simple, si el cuadro en el lugar no ofrece sospechas de alta prevalencia de casos positivos, es "un agrupamiento lineal". Esto es dividir las 25 muestras en grupos de 5 para someterlos a 5 test de PCR. "Si todos dan negativo implicó una ahorro de 20 test, porque gasté solo cinco para analizar 25 muestras", explica. Y lo pone en cifras: "El ahorro en los insumos tanto de extracción del NRA como en el de ampliación (PCR), es tremendo porque cada test cuesta entre 35 y 40 dólares".

Esa economía se produce incluso si en alguna de esas líneas o grupos de cinco personas se detecta un positivo. Será necesario abrir ese grupo para analizarlos individualmente para ver cual es el infectado. "En ese caso se gastaron los cinco test iniciales y los siguiente cinco de la apertura de ese pool, con lo cual el ahorro no será de 20 sino de 15 test".
Por eso la especialista aclara que la técnica no sería la recomendable en caso de que el lugar a analizar tenga sospechas muy altas de varios casos positivos. "Cobra especial importancia la elección de los contextos epidemiológicos adecuados, y eso lo determina la autoridad sanitaria, en nuestro caso el Ministerio de Salud", explica.
La profesional agrega que hay una segunda estrategia de para el agrupamiento de muestras para casos en las que puede haber algún factor de sospecha más importante. El agrupamiento deja de ser "lineal"y se denomina "matriz". En el mismo caso de 25 personas divididas en 5 grupos se hacen 10 (y no 5 test). "Se cruzan como en un tablero o crucigrama las filas y columnas para determinar los diez grupos. Y se realizan 5 estudios para las filas y 5 para las columnas. En ese caso se podría simplificar la detección de los casos positivos en el en cruce de los agrupamientos (filas y columnas) limitando de entrada el gasto a 10 tests para estudiar a 25 personas".

La técnica no ofrece complicaciones temporales diferentes a las de los test individuales. "La extracción lleva un tiempo al igual que el armado de los grupos", explica Hozbor. Pero aclara que entre 24 y 48 horas se pueden resolver grandes volúmenes. "El último martes recibimos 220 muestras y ese mismo día a las noche nos quedaba un solo pool por abrir, lo cual hicimos a la mañana siguiente", graficó.