Momentos de tensión se vivieron este viernes a la tarde en los terrenos donde funcionaba el ex Club de Planeadores, cuando en el lugar se presentaron oficiales de Gendarmería para desalojar a las 100 personas que se asentaron de forma ilegal en el predio de 84 y 155. Según pudo saber 0221.com.ar, durante el operativo los integrantes de las fuerzas de seguridad federal les “incautaron” las maderas de la estructura de una casilla de madera a una familia.
Por su parte, un grupo de hombres colocó bancos de tierra para que la gendarmería para bloquear el paso vehicular y no puedan llegar hasta los terrenos usurpados. De acuerdo con el testimonio de esos vecinos, varios de ellos no querían salir de sus casillas porque estaban siendo buscados por los uniformados.
La zona, ubicada cerca del ex Club de Planeadores, es objeto de permanentes usurpaciones. El informe elaborado por los Gobiernos provincial y municipal indica que en la zona hay alrededor de 2.500 familias (unas 10 mil personas) que viven en esas condiciones, sin la prestación de ningún servicio esencial garantizado.
El conflicto está atravesando su momento más caliente. El domingo pasado la situación estuvo cerca de escalar un nivel de violencia más alto, cuando Gendarmería se presentó en el predio cuando fueron alertados de que un grupo intentó colgarse de la luz de forma ilegal.

La tensión en el lugar derivó en un corte de calle en la zona de 155 y 84, el cual fue despejado ya entrada la tarde, cuando las autoridades procedieron a desactivar las conexiones clandestinas.

Según fuentes policiales, fueron alrededor de 100 personas las que bloquearon una calle interna del predio, lindera a 156 y 83; con intenciones de conectarse a línea de Edelap de forma clandestina, por lo que bloquearon el paso vehicular.
En ese marco, la empresa advirtió que la red podría verse saturada y continúa trabajando para que los usuarios no se vean afectados por este conflicto que tiene como protagonistas a las personas que están en los terrenos de Los Hornos. Se trata de decenas de hectáreas, de las cuales muchas pertenecen al Estado, y forman parte de un ambicioso proyecto de urbanización que desarrolla el Gobierno local junto a Nación y Provincia para relocalizar a las familias que se asentaron en la zona.