martes 31 de marzo de 2026

Un alumno de la UNLP presentó la primera tesina sobre cannabis terapéutico en Argentina

Junto a su equipo de trabajo, Cristian Vaccarini generó un importante desarrolló y aportó datos claves para futuros proyectos sobre cannabis.

A pesar de la cuarentena social, preventiva y obligatoria por el coronavirus, la UNLP continúa siendo pionera en materia de desarrollo e investigación. En ese marco, el estudiante de la licenciatura en Biotecnología y Biología Molecular, Cristian Vaccarini, presentó la primera Tesina de Grado sobre Cannabis Terapéutico en Argentina. El oriundo de Chacabuco forma parte del proyecto integral de Cannabis y Salud desde el 2018 de la Facultad de Ciencias Exactas y logró defender con creces su trabajo final a distancia.

Para la investigación, el joven trabajó con tres variedades de cannabis que son entregadas por distintas organizaciones sociales de La Plata (Quinto Elemento y Cultivo en Familia La Plata) y Capital Federal (Jardín del Unicornio). En su tesina, en la cual estuvo acompañado por los especialistas Darío Andrínolo y Daniela Sedan, logró generar datos claves que aportan al avance sobre el uso del cannabis terapéutico.

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A principios de 2018 arranqué con el tema de cannabis terapéutico y formo parte del proyecto Cannabis y Salud que está bajo la dirección de Darío Andrínolo y Daniela Sedan. Cuando me uní, ellos me ofrecieron hacer una tesina sobre este tema y ahí arrancamos con lo que sería el cultivo de estas tres variedades”, le dijo a 0221.com.ar el flamante Lic. Biotecnología y Biología Molecular, Cristian Vaccarini. En esa línea, el joven contó: “Lo que hicimos fue la puesta punto del cultivo de estas tres variedades y desarrollamos una técnica de reproducción. Establecimos unos parámetros básicos y en base a estas variedades preparamos aceite de cannabis que fue utilizado para un estudio de epilepsia refractaria en perros. Cumplimos con los objetivos y las técnicas fueron buenas. Arrancamos de cero porque no hay muchas líneas de investigación pero por suerte estuvo todo bien, estamos muy contento”.

Estas plantas cultivadas en el Centro de Investigaciones del Medioambiente (CIM), se conocen técnicamente como Cepas Argentinas Terapéuticas (CAT) que fueron aportadas por organizaciones sociales y vienen siendo utilizadas desde hace varios años para tratar diversas enfermedades como Parkinson y Esclerosis Múltiple hasta Artritis y Enfermedad de Crohn.

Las plantas producen muchos compuestos, los principales son los cannabinoides. Estos son los principales responsables de los efectos que el cannabis produce en el organismo”, señaló Vaccarini. En su investigación, remarcó que su acción terapéutica se debe a que imitan a otros compuestos producidos por el ser humano de forma natural, llamados endocannabinoides que actúan como moduladores de muchos procesos fisiológicos.

Existen más de 100 tipos de cannabinoides presentes en la planta pero los más conocidos son el cannabicromeno (CBC), tetrahidrocannabinol (THC) y cannabinol (CBN). “La CAT 1 resultó ser una cepa alta en CBD, la 2 alta en THC y la 3 alta en THC pero menos concentrado que la 2. Lo que vamos a profundizar ahora es en el estudio de otros compuestos que producen las plantas y tienen mucho potencial terapéutico. Hasta el momento no avanzamos pero estamos empezando a desarrollarla”, detalló en diálogo con 0221.com.ar.

En esa línea, agregó: “Además pudimos determinar cuál de estas variedades crecía más rápido, en este caso fue la CAT 3. Es la que mejor se adaptó. Debido a esto hicimos un ensayo de caracterización de esta variedad que es homogénea en cuanto a sus características fenotípicas y su perfil cannabinoide”. “También trabajamos sobre la purificación de estos cannabinoides. Es decir, que estén aislados y puedan ser utilizados en otros estudios científicos básicos y clínicos. Vamos a realizar un análisis de otros compuestos que produce la planta”, manifestó Vaccarini.

El CIM, el instituto de doble dependencia de la UNLP y CONICET, comenzó a investigar seriamente el tema desde hace unos años y gracias a sus aportes lograron romper con todos los prejuicios que existían entorno al uso del cannabis para fines medicinales. “Con el trabajo que estamos haciendo logramos establecernos y darle seriedad al tema. Sabíamos que íbamos a estar observados por el resto de la facultad y los investigadores. No era normal que se esté cultivando, estaba el prejuicio pero poco a poco lo fuimos derrumbando. Por suerte pudimos avanzar un montón y ya nos miran con otra cara”, aseguró.

Desde que empezaron con el proyecto Cannabis y Salud, los pacientes y organizaciones sociales comenzaron a acercarse cada vez más a la Facultad de Ciencias Exactas para que los especialistas puedan medir la calidad de sus aceites. “En este proyecto tenemos un servicio a terceros que es la determinación del perfil de cannabinoides, resinas y flores. La idea es que las personas se introduzcan en el tema, se informen más y sepan que están consumiendo. También es fundamental que el médico tenga la composición del aceite y cómo favorece el tratamiento a largo plazo”, indicó.

La irrupción del cannabis en el mundo de la medicina rompió con los estereotipos tradicionales, ya que son los pacientes oncológicos quienes exigen probar con estos tratamientos. “Hay mucha variabilidad de los aceites por eso es importante que tengan la misma concentración en el tiempo. Está bueno que se avance sobre este tema. El año pasado en la Expo Cannabis, la verdad que se nos acercó mucha gente mayor a 60 años desesperada por aceite, tratando de ver cómo podía conseguir. Siempre les recomendamos que algún médico los acompañé en el tratamiento”, señaló. Además, recordó el trabajo del reconocido cultivador local, Daniel Loza. “Él abastecía a una gran cantidad de familias. Hace poco recibimos todo el materiales que le confiscó la Justicia y vamos a utilizarlo para seguir avanzando”, añadió.

Durante la entrevista, el joven contó cómo fue defender su tesina de grado por a través de la plataforma virtual Zoom. “Fue raro porque tenía fecha para el 27 de marzo. Tuvimos que reprogramar pero eso me dio más tiempo para escribir mejor y hacerla bien prolija, creo que me favoreció”, expresó.

 

Para finalizar, Vaccarini destacó el apoyo tanto de la UNLP y el CONICET para esta tesina de grado. “Fue clave para llevar el cultivo. Era algo totalmente nuevo que estaba prohibido y lo llevamos adelante gracias a estas instituciones. Creo que ahora sería importante que se pueda reglamentar la ley para cultivar y así poder seguir avanzando con estas investigaciones. Hay dificultades para importar semillas de cannabis”, cerró.

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