El neurocirujano Leopoldo Luque ideó el plan "Maradona fitness", con el que Diego logró bajar en las últimas semanas de la cuarentena 11 kilos, ya no toma alcohol y hasta pudo volver a patear una pelota, que increíblemente ya no lo podía hacer. En una entrevista con Infobae contó todos los secretos de esta actividad y cómo fue que el mejor jugador de todos los tiempos confió tanto en él.
“Es Diego el artífice de su recuperación, de que hoy se sienta bien. Ni yo, ni ninguno de los que estamos cerca. Sólo somos un apoyo. El responsable es él”, aclaró más de una vez.
Luque y su equipo le propusieron al DT de Gimnasia esta rutina que hasta el momento está generando muy buenos resultados. Los objetivos son hacerlo adelgazar y que gane movilidad, para no exigir tanto la rodilla derecha operada en 2019 (le colocaron una prótesis). También lo sacó del pozo en el que había quedado sumergido por la cuarentena y los problemas personales.
"Con mi socio Ariel Sainz tenemos un centro médico, Columna Baires. Y hace cuatro años nos llamó un cirujano general contándonos que Maradona buscaba un neurólogo. ‘Pensé en ustedes dos', nos dijo. No lo podíamos creer. ‘¿Qué Diego? ¿Diego Maradona?‘, preguntábamos. Hasta el día que tuvimos que ir a verlo no contamos nada, por las dudas. La noche anterior no dormimos, antes de llegar tuvimos que tomar un miorrelajante, porque estábamos muy nerviosos", recordó.
"Lo fuimos a ver, creo que hasta llegar teníamos dudas sobre si era una mentira, hasta que lo vimos a él... No sabía ni qué preguntarle. La consulta era por el tema del sueño, le costaba descansar. Hablamos un ratito de eso y muchísimo de fútbol", continuó, hasta que tiempo después los volvieron a llamar: "Pidió por ‘los flacos’, así nos llamaba entonces. Nuestro trabajo era más que nada de contención, de escucharlo, hablar de su salud, de sus necesidades; también de deportes. Estábamos una hora charlando por ahí".

"Él viajaba mucho, era difícil mantener un seguimiento clínico. Recién ahora que asumió en Gimnasia pudimos hacerlo con más continuidad. Me sentí más a cargo a partir de las últimas semanas; cuando la situación no era buena. La cuarentena pega fuerte, más aún para los que tienen una rutina. Y él no estaba bien. Hablé con mi mujer, hablé con él, y aprovechando que operamos menos por la pandemia, nos pusimos a trabajar en serio. No soy yo, no es el equipo; es Diego el que quiere estar bien y el que está a cargo de su recuperación. Lo nuestro es un apoyo. Si hay buen vínculo, Diego se siente contenido", reveló.
Y así, contó que se acercó como nunca a Maradona en este aislamiento: "Este es un momento difícil para él. No lo vi bien por la cuarentena, los problemas personales, el no poder trabajar. Nos pasa a todos, el impacto emocional de la cuarentena acentúa hábitos que no son tan saludables. Busqué el modo de provocarlo, quería que se enojara, que reaccionara ante un desafío. Le dije: 'Diego esto no es así, esto depende de vos, te quiero ayudar, ¿me dejás ayudarte?'. '¿Tenés auto? Bueno, andate', me respondió. Me estaba por ir, pero retrocedí y le dije: 'Vos me vas a echar cuando sea el momento. Vos nos enseñaste que cuando la situación está mal es cuando hay que aparecer'. Y le pregunté: '¿Querés estar mejor'. 'Sí', me contestó. '¿Por quién jurás que vas a estar bien?', insistí. 'Lo juró por mi mamá', me dijo. Y empezó a estar bien".

"Ya me reta cuando me pongo pesado. Si le digo ‘vamos a caminar al parque’ cuando está descansando o después de que ya hizo sus ejercicios, por ahí me contesta: ‘Dale, tordo, vos no sos preparador físico', ja. Todo es parte de una negociación para que él esté bien”, contó Luque, que todavía no puede creer estar ayudando tan de cerca al Diez. "No esperaba resultados tan rápidos. Él dice que va por más. Yo lo veo una hora por día, tres a cinco veces por semana. Y lo veo bien. Puede tener una noche en la que no descanse bien, pero mejoró muy rápido. Tiene la fuerza de voluntad que todos conocen. La clave es la constancia", confesó.
Y en esta etapa de recuperación, uno de los momentos más emocionantes fue cuando Maradona agarró una pelota y pateó. "Primero comenzó a caminar más; enseguida a trotar, a los dos o tres días. Y le empecé a decir: '¿Te acordás de ésta, de la redonda, de tu amiga?. Hacía jueguitos adelante suyo, le cantaba la canción Live is life, la del famoso precalentamiento. Y se enganchó con eso. Me puse a jugar al fútbol tenis y se puso él también. Al principio le costó un poco más porque no lo venía haciendo. Pero cuando ya estuvo bien, estábamos en el parque y me tiró la pelota. 'Anda allá, dale', señaló, y me la empezó a pasar, como se ve en el video que se hizo viral. Y volvió a ser Maradona otra vez. 'Tenés los pies redondos, sos horrible. Es una falta de respeto; no a mí, a la pelota, pedile perdón', me decía en broma. 'Como jugador sos un buen cirujano', fue otra frase que me tiró. Yo le respondí: 'Te quiero ver en el quirófano a vos'".