Un milagroso suceso ocurrió este viernes por la noche en pleno barrio El Mondongo, cuando un pequeño de 10 años sobrevivió a un disparo en la cara luego de agarrar el revólver de su abuelo en una casa de 68 y 121. La Policía tomó conocimiento del caso y rápidamente solicitó la presencia de una ambulancia para trasladar de urgencia al menor al Hospital de Niños.
Según la hipótesis de los investigadores, se trató de u accidente doméstico y ocurrió cuando el niño agarró el revólver y terminó disparándose hacia su propia cara. El padre del menor dijo que el arma es un revólver calibre 38 que pertenece al abuelo del herido, un hombre de 55 años.
En esa línea, las autoridades detallaron que la bala le pegó en el mentón y salió por el cuello. Rápidamente el pequeño de 10 años fue trasladado de urgencia al hospital Sor María Ludovica, donde quedó internado.
Los médicos atendieron a la víctima y pudieron establecer que el proyectil no había provocado daños en la vista y que las lesiones habían sido leves.
A pesar de que la teoría más firme es la del accidente, los investigadores no descartan ninguna hipótesis hasta que no estén finalizadas las pericias.

En el hecho tomó intervención el Gabinete Técnico Operativo de la comisaría Novena y la UFI N° 15 de la fiscal Cecilia Corfield, quien caratuló el caso como lesiones por accidente.