Las autoridades del Ministerio de Salud de la Nación dieron a conocer el último parte oficial sobre la evolución del coronavirus en Argentina y detallaron que este miércoles se constató el contagio de 706 personas y el fallecimiento de otros diez que ya habían contraído el virus. De esta manera, ya son 13.933 los casos registrados en el país y 500 la cantidad de víctimas fatales.
De acuerdo con el informe, 361 de los 706 nuevos casos se registraron en la Ciudad de Buenos Aires, 315 en la provincia de Buenos Aires, 16 en Chaco, ocho en Río Negro, dos en Corrientes, dos en Neuquén, uno en San Juan y uno en Tierra del Fuego.
En las últimas 24 horas, además, se sumaron diez nuevas muertes. Dos fueron informadas en el reporte matutino de este miércoles y según se explicó, se trataba de un hombre de 81 años, residente en la provincia de Córdoba; y otro de 65 años, residente en la Ciudad de Buenos Aires.
En tanto, esta tarde se reportaron otros ocho fallecimientos. Se trata de cuatro hombres, dos de 75 y 78 años, residentes en la provincia de Buenos Aires; uno de 66 años, residente en la provincia de Chaco; y uno de 73 años, residente en la Ciudad de Buenos Aires; y cuatro mujeres, dos de 87 y 95 años, residentes en la Ciudad de Buenos Aires; una de 78 años, residente en la provincia de Buenos Aires; y una de 60 años, residente en la provincia de Chaco.
De acuerdo con el informe de los 13.933 casos registrados hasta el momento en todo el país, 961 (6,9%) son importados, 6.091 (43,7%) son contactos estrechos de casos confirmados, 4.694 (33,7%) son casos de circulación comunitaria y el resto se encuentra en investigación epidemiológica.

La ola de contagios experimentó un fuerte aumento durante la última semana y este miércoles los casos volvieron a aumentar respecto de los 600 casos registrados el martes y los 522 con que comenzó la semana. En ese marco, el Gobierno argentino decidió extender la cuarentena hasta el próximo 7 de junio y, a la vez, aumentar los controles para evitar la circulación de personas sin permiso y frenar la escalada de los contagios.