Así es el ambicioso plan de ABSA para llevar agua a la castigada zona norte de La Plata | 0221
0221
0221

Así es el ambicioso plan de ABSA para llevar agua a la castigada zona norte de La Plata

Las nueva gestión de la empresa busca reparar el dañado acueducto norte y tomarán medidas de contingencia para proveer agua potable durante la nueva obra.

Las penurias de los vecinos de Gonnet y Villa Castells por el suministro de agua potable en la zona no son nuevas. Pero desde el 2019 cuentan con una costosísima obra que prometía llegar con el servicio óptimo a cada hogar de la zona norte platense. Sin embargo, la obra estuvo lejos de ser una solución. En poco más de un año, el Acueducto Norte sufrió 80 averías y causó serios problemas en el servicio y ahora las nuevas autoridades al frente de Aguas Bonaerenses SA (ABSA) trabajan cotrarreloj para abastecer, de una vez por todas, a toda la región.

"Fue una obra que la gestión anterior no tenía prevista y debieron hacerla obligados por la presión vecinal y los fallos judiciales. No buscaban una solución ante la falta de agua y la salinización de los pozos: querían sacarse un problema de encima. ¿Y qué lograron? Agrandar la crisis", así explicó los pormenores de la millonaria obra el flamante presidente de la firma estatal, Germán Ciucci, en diálogo con 0221.com.ar.

La millonaria obra del Acueducto Norte fue anunciada con bombos y platillos. Se trata de nueve kilómetros de cañería que vinculan al acueducto principal proveniente de la Planta Potabilizadora Donato Gerardi de Punta Lara con las redes de distribución de Villa Castells y debía solucionar los inconvenientes en la zona. No obstante, desde el primer día en que se habilitó la obra, los problemas comenzaron a salir a la luz.


Con más de 80 averías en su haber, el costo actualizado de la obra ya es de 250 millones de pesos. "Hubo falencias en el diseño, en la inspección y en el control de toda la obra. Por eso desvinculamos al director encargado con justa causa, además de otras obras problemáticas de las que también fue responsable", contó el funcionario provincial y en esa misma línea agregó: "Pero no nos resignamos y necesitamos encontrar una solución que esté al alcance. Por eso, estamos conversando con la UTE compuesta por las empresas CONINSA y CAROLEO, que fueron las que construyeron la obra, para que se encarguen de los trabajos necesarios para que la cañería funcione, quizá con un caudal menor de agua del estipulado en el pliego, pero que no provoque roturas en el futuro".

Cucci reveló que las empresas mostraron buena voluntad, reconocieron las fallas y hoy hasta colaboran con las reparaciones, "pero necesitamos que se involucren de lleno y sean creativos".

Lo cierto es que la lista de errores es amplia: se cambió la traza del acueducto mientras era construido, se eligió una zona cuyo suelo no era el indicado, se utilizaron materiales que no eran los aptos y se cometieron errores estructurales clave. "Son innumerables vicios que hoy nos obligan a operarlo a un 30% de su capacidad y, aun así, tenemos incidentes semanales. Debemos incrementar el flujo de agua y que deje de ser un dolor de cabeza", explicó el funcionario.

"Si se hubiese pensado en los usuarios, el proyecto debiera haber incluido a toda la zona norte de La Plata, no sólo a Villa Castells y Gonnet. También a City Bell y Villa Elisa. De esta manera, se hubiese atendido la demanda actual y ampliarla a futuro", agregó Cucci y remarcó que mientras tanto, pese a la inversión millonaria que se hizo, es necesario seguir repartiendo bidones en toda esa zona "como si no hubiese pasado nada".

EL PLAN DE CONTINGENCIA

Mientras tanto y teniendo en cuenta el valor esencial que tiene el servicio, mucho más en medio de la pandemia de coronavirus que afecta al país, la nueva gerencia planea un ambicioso plan de contigencia, para asistir a los vecinos y garantizarles el suministro de agua potable y que no dañe su salud.

La alternativa podría ser bastante rápida: las autoridades de ABSA planean rehabilitar una planta embotelladora de bidones que la firma tiene en Ensenada y se encuentra abandonada, con lo que no solo podrán ahorrar fondos, sino que también se podrá atender a la demanda de agua en Gonnet y asistir eventuales casos de emergencia.

A ello se sumará, si los resultados son los esperados, un equipo de ósmosis inversa que podrá mejorar el caudal bajando la salinidad del agua de los pozos de las zonas afectadas.

"Todo lo que esté a nuestro alcance para mejorar el servicio, lo vamos a hacer. Ese es el eje principal: cambiar el paradigma y que el usuario vuelva a ser la prioridad para la empresa", cerró Cucci.

Las nueva gestión de la empresa busca reparar el dañado acueducto norte y tomarán medidas de contingencia para proveer agua potable durante la nueva obra.

23 de mayo de 2020

Las penurias de los vecinos de Gonnet y Villa Castells por el suministro de agua potable en la zona no son nuevas. Pero desde el 2019 cuentan con una costosísima obra que prometía llegar con el servicio óptimo a cada hogar de la zona norte platense. Sin embargo, la obra estuvo lejos de ser una solución. En poco más de un año, el Acueducto Norte sufrió 80 averías y causó serios problemas en el servicio y ahora las nuevas autoridades al frente de Aguas Bonaerenses SA (ABSA) trabajan cotrarreloj para abastecer, de una vez por todas, a toda la región.

"Fue una obra que la gestión anterior no tenía prevista y debieron hacerla obligados por la presión vecinal y los fallos judiciales. No buscaban una solución ante la falta de agua y la salinización de los pozos: querían sacarse un problema de encima. ¿Y qué lograron? Agrandar la crisis", así explicó los pormenores de la millonaria obra el flamante presidente de la firma estatal, Germán Ciucci, en diálogo con 0221.com.ar.

La millonaria obra del Acueducto Norte fue anunciada con bombos y platillos. Se trata de nueve kilómetros de cañería que vinculan al acueducto principal proveniente de la Planta Potabilizadora Donato Gerardi de Punta Lara con las redes de distribución de Villa Castells y debía solucionar los inconvenientes en la zona. No obstante, desde el primer día en que se habilitó la obra, los problemas comenzaron a salir a la luz.


Con más de 80 averías en su haber, el costo actualizado de la obra ya es de 250 millones de pesos. "Hubo falencias en el diseño, en la inspección y en el control de toda la obra. Por eso desvinculamos al director encargado con justa causa, además de otras obras problemáticas de las que también fue responsable", contó el funcionario provincial y en esa misma línea agregó: "Pero no nos resignamos y necesitamos encontrar una solución que esté al alcance. Por eso, estamos conversando con la UTE compuesta por las empresas CONINSA y CAROLEO, que fueron las que construyeron la obra, para que se encarguen de los trabajos necesarios para que la cañería funcione, quizá con un caudal menor de agua del estipulado en el pliego, pero que no provoque roturas en el futuro".

Cucci reveló que las empresas mostraron buena voluntad, reconocieron las fallas y hoy hasta colaboran con las reparaciones, "pero necesitamos que se involucren de lleno y sean creativos".

Lo cierto es que la lista de errores es amplia: se cambió la traza del acueducto mientras era construido, se eligió una zona cuyo suelo no era el indicado, se utilizaron materiales que no eran los aptos y se cometieron errores estructurales clave. "Son innumerables vicios que hoy nos obligan a operarlo a un 30% de su capacidad y, aun así, tenemos incidentes semanales. Debemos incrementar el flujo de agua y que deje de ser un dolor de cabeza", explicó el funcionario.

"Si se hubiese pensado en los usuarios, el proyecto debiera haber incluido a toda la zona norte de La Plata, no sólo a Villa Castells y Gonnet. También a City Bell y Villa Elisa. De esta manera, se hubiese atendido la demanda actual y ampliarla a futuro", agregó Cucci y remarcó que mientras tanto, pese a la inversión millonaria que se hizo, es necesario seguir repartiendo bidones en toda esa zona "como si no hubiese pasado nada".

EL PLAN DE CONTINGENCIA

Mientras tanto y teniendo en cuenta el valor esencial que tiene el servicio, mucho más en medio de la pandemia de coronavirus que afecta al país, la nueva gerencia planea un ambicioso plan de contigencia, para asistir a los vecinos y garantizarles el suministro de agua potable y que no dañe su salud.

La alternativa podría ser bastante rápida: las autoridades de ABSA planean rehabilitar una planta embotelladora de bidones que la firma tiene en Ensenada y se encuentra abandonada, con lo que no solo podrán ahorrar fondos, sino que también se podrá atender a la demanda de agua en Gonnet y asistir eventuales casos de emergencia.

A ello se sumará, si los resultados son los esperados, un equipo de ósmosis inversa que podrá mejorar el caudal bajando la salinidad del agua de los pozos de las zonas afectadas.

"Todo lo que esté a nuestro alcance para mejorar el servicio, lo vamos a hacer. Ese es el eje principal: cambiar el paradigma y que el usuario vuelva a ser la prioridad para la empresa", cerró Cucci.

COMENTARIOS

Las nueva gestión de la empresa busca reparar el dañado acueducto norte y tomarán medidas de contingencia para proveer agua potable durante la nueva obra.