Momentos de extrema tensión y violencia se vivieron en las últimas horas entre un grupo de vecinos y un preso, al cual le otorgaron la prisión domiciliaria recientemente.
Momentos de extrema tensión y violencia se vivieron en las últimas horas entre un grupo de vecinos y un preso, al cual le otorgaron la prisión domiciliaria recientemente.
En medio del avance de la pandemia, el detenido retornó a su casa en la localidad de Esquel y al llegar se encontró con un crudo panorama.
Al enterarse de que este hombre se encontraba cumpliendo la prisión domiciliaria, fueron sus propios vecinos quienes se agruparon para atacarlo, le pegaron y se enfrentaron a la policía.
El delincuente se encuentra cumpliendo una pena por integrar la banda que en 2002 secuestró a Ariel Strajman, hijo de un reconocido joyero. Durante el cautiverio la víctima fue torturada y recibió insultos por ser judío. Le cortaron el dedo meñique de una mano y lo utilizaron como elemento de presión para obtener un segundo rescate. Strajman fue liberado el 18 de octubre de ese año por la policía de una casa de Pilar.
Tras este violento episodio ocurrido en el barrio del detenido, las autoridades decidieron que retornara a la cárcel, por su seguridad y para que continúe cumpliendo la condena.
Redes Sociales