El brutal femicidio de Emma Córdoba (26) conmovió al país y la Región. El 8 de julio de 2017 ella y su amiga Ana Laura González (25) fueron atacadas, golpeadas, apuñaladas y abusadas sexualmente por Ariel Osvaldo Báez, de por entonces 23 años, todo mientras las amenazaba a punta de pistola.
Dándolas por muertas, el asesino las envolvió en una frazada e intentó prenderlas fuego, pero Ana Laura logró sobrevivir y desde entonces exige justicia para que el horror que vivió y que se llevó a su amiga no quede impune.
Báez permanece en prisión preventiva, a la espera de juicio, acusado de estos delitos: "Violación de domicilio", "privación ilegal de la libertad agravada", "abuso sexual gravemente ultrajante agravado por el empleo de arma", "abuso sexual con acceso carnal agravado por el empleo de arma”, “tentativa de homicidio doblemente agravado con ensañamiento y mediando violencia de género", "homicidio doblemente agravado con ensañamiento y mediando violencia de género" y "hurto y tenencia de estupefacientes con fines de comercialización", por los que se enfrenta definitivamente a una prisión perpetua.
La fecha de juicio era este año: el 25 de agosto. Sin embargo la pandemia por coronavirus COVID-19 frenó particularmente la actividad judicial, y es prácticamente imposible que los juicios orales y públicos se reanuden en la fecha acordada.
En ese marco, frente a la recomendación de organismos internacionales de otorgar prisiones domiciliarias a quienes cumplan los requisitos y la polémica que estalló por la excarcelación de femicidas y abusadores sexuales, la amiga de Emma Córdoba se expidió en sus redes. Dijo que la llamaron "facha, gorila, ignorante, maliciosa y amiga de Videla" por defender su postura.
"Díganme lo que quieran, ya no me importa. Tengo miedo. MUERO DE MIEDO de que el energúmeno que me cagó la vida y me arrebató a mi mejor amiga, mañana esté caminando las mismas calles que yo. No quiero no poder salir a la calle porque puedo llegar a cruzármelo", escribió la joven.
profundizó: "Si, las cárceles estarán, en su mayoría, llenas por perejiles que engancharon fumándose un faso, o por delitos menores. Pero también están soltando a seres despreciables que arruinaron las vidas de muchas familias. ¿Con qué argumento sus derechos son mayores que los nuestros, los de las víctimas?", se preguntó. Y cerró diciendo que "esta es la gota que rebalsa mi vaso. Si cruzamos esta línea, para mí ya no hay vuelta atrás. NO A LAS EXCARCELACIONES Y/O DOMICILIARIAS".
Hasta donde pudo saber 0221.com.ar, al 29 de abril la defensa de Báez no había presentado ningún pedido de domiciliaria. Por las acusaciones que enfrenta y su edad, es difícil que ingrese en el rango de detenidos que cumplen los requisitos para salir de la cárcel.