Todo sucedió el último viernes por la tarde y cuando había mucha gente en la puerta del banco esperando cobrar: dos delincuentes quisieron robarle a una jubilada en la vereda de 137 entre 61 y 62 y otra mujer la salvó.
La víctima es una señora que la semana pasada se acercó a esos cajeros automáticos para cobrar sus haberes. Según relato una testigo al diario El Día, los ladrones no lograron cometer el robo porque otra mujer salió en defensa y se puso a forcejear con ellos.
Quien intercedió fue una agente del Servicio Penitenciario, que de casualidad también estaba haciendo la cola en el lugar.
"La penitenciaria salió de la cola, le dio la voz de alto y terminó forcejeando con el ladrón, que optó por escapar con el cómplice sin poder robar", relató la testigo.