sábado 26 de septiembre de 2026

El crudo relato de una joven de La Plata que vivió dos semanas sin saber si tenía coronavirus

La joven realizó un extenso descargo en Twitter para relatar todo lo que vivió desde que regresó a Argentina, en uno de los últimos vuelos de repatriación, a fines de marzo pasado. Los síntomas compatibles con la enfermedad, la incertidumbre de conocer si finalmente tuvo el virus y el accionar de las autoridades médicas en medio de la emergencia sanitaria. Recién este lunes se comunicaron para decirle que las pruebas dieron un resultado negativo.

"Parece que el viaje no termina más", le cuenta María Pilar Padula a 0221.com.ar. Es que la joven estuvo en Europa en pleno brote del virus y logró regresar al país en uno de los últimos vuelos de repatriación de argentinos. Sin embargo, de vuelta en su casa, la platense tuvo que ser internada a principios de abril por tener fiebre, dolor de cabeza y garganta, todos síntomas compatibles con el COVID-19. Los especialistas le realizaron el doble hisopado el 2 de abril pasado pero los resultados se conocieron este lunes. En el medio, un sinfín de situaciones y la incertidumbre de saber si estuvo infectada o no con este virus que mantiene en vilo a todo el mundo.

"Entré al hospital el pasado 2 abril a la madrugada, cuando empecé a sentir dolor de garganta, cabeza y tenía 39ºC de fiebre, sentía que no era una gripe más. Para colmo fue un despelote para que me manden la ambulancia, primero no la querían mandar porque decían que había gente que mentía y yo contesté que con la salud no miento, tengo una cardiopatía congénita desde chica”, relató Padula y agregó que "en el vuelo de repatriación estuvo cerca del hombre de Neuquén que murió por coronavirus y tenía una fábrica en Sarandí". C"umplí con la cuarentena pero solo una vez me llamaron del Municipio, después no me controló nadie", sostuvo.

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El 6 de abril, los médicos le informaron que su testeo dio positivo de COVID-19 y cuatro días más tarde la enviaron a su casa caminando. Sí, caminando. "Le dije al médico que me atendió pero me mandaron a casa caminando y con un barbijo. Le planteé mi situación y que vivía con mi abuela de 84 años –forma parte del grupo de riesgo– pero me contestó que tratara de no cruzarme con nadie en la calle, me dio un folleto del Ministerio de Salud y me dijo 'seguí estas recomendaciones y no pasa nada'", recordó a 0221.com.ar.

Así fue que María Pilar dejó el hospital Italiano y se dirigió a su hogar, donde se quedó aislada hasta que este lunes y después de más de 15 días de una tortuosa espera recibió, finalmente, la buena noticia.

Hasta ese momento, la joven guarda serias críticas sobre el accionar de la institución ubicada en 51 entre 29 y 30. Convencida de que había contraído la enfermedad, intentó evitar todo contacto posible con su abuela, hasta que los médicos de la institución se comunicaron con ella para informarle que el resultado de los análisis que le habían dado pertenecían a otra paciente. "El 14 de abril me llamaron para decirme eso. Me decían que había dado positivo el estudio del 30 de marzo, pero yo había entrado el 2 de abril, no el 30 de marzo”, le explicó a 0221.com.ar.

Para esta altura de los hechos, la joven sentía una gran angustia y una creciente desesperación por saber si finalmente se había contagiado o no con coronavirus. En este contexto, comenzó a comunicarse con conocidos suyos que tienen acceso al Sistema Integrado de Información Sanitaria Argentina (SIISA), donde se cargan los datos oficiales sobre cada testeo y allí confirmó lo que temía: habían perdido sus muestras.

"El novio de una amiga que trabaja en el (hospital) San Juan de Dios, se fijó en el SIISA y me dice que no estaba el resultado del 7 y 8 de abril. Conseguí otros contactos del Ministerio de Salud bonaerense y me decían que no había registros", aseguró en diálogo con este portal. Fue así que el viernes pasado tuvieron que repetir sus estudios y tras más de quince días de calvario este lunes recibió el resultado que tanto esperaba: negativo. No obstante, todavía se mantiene a la espera y es que todavía resta hacer un segundo testeo para descartar un falso negativo y descartar finalmente la presencia del virus.

"Para el trabajo necesito el alta médica, no es que digo 'ya está, me curé'", manifestó la joven, indignada. Al ser consultada sobre su estado de salud, Padula indicó que se siente bien y añadió que "después de estar tres días con paracetamol no tuvo más nada, pero en el medio de la internación compartió su habitación con una chica que sí era positiva porque no tenían más lugar".

Sin dudas se trata de una situación preocupante, sobre todo en el medio de la emergencia sanitaria que está atravesando el país por la propagación del coronavirus en territorio argentino y que, además, pone en el centro de la escena qué es lo que sucede con los costosos reactivos para hacer análisis.

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