Julieta Roig es psicóloga residente del hospital Rossi de nuestra ciudad. A fines de febrero viajó a Barcelona a realizar una "rotación extracurricular", que consiste en realizar una instancia formativa en cualquier otro lugar del mundo donde puedan hacer contacto y les acepten el pedido. "Esto por lo general se prepara con mucho tiempo de anticipación, ya que hay muchos permisos por solicitar y mucho que ahorrar también. Yo llegué el 28 de febrero para incorporarme los primeros días de marzo a la institución, y pude hacerlo solo por una semana y media o dos semanas, hasta que el 14 de marzo se declaró el estado de alarma", contó la profesional.
"Los días previos a eso venía sobrevolando el fantasma del coronavirus pero el 14 se anunció la medida: Barcelona pasó de estar llena de gente a estar completamente vacía, con todos en sus casas. Mi rotación era por un servicio externo, Psicología y Psiquiatría, así que se cortó la atención porque los hospitales pasaron a estar dedicados casi exclusivamente a la atención del coronavirus", explicó.
Ahora, la joven continúa brindando servicios a través de videoconferencia, y desde el 14 de marzo está en aislamiento saliendo solo para comprar insumos al supermercado. "Sabemos que a fines de marzo se logró hacer la repatriación de un contingente de profesionales sanitarios que salieron de Barcelona, muchos no llegamos a subirnos a ese vuelo y desde ese momento nos pusimos en contacto y empezamos a mandar cartas y solicitudes a Cancillería, a Ministerio de Salud, a los consulados. Llenamos todas las planillas que nos enviaron, pero todavía no obtuvimos respuestas concretas, más que que hay que tener paciencia y esperar a que se restablezcan los vuelos de repatriación", advirtió.
"Somos un contingente de aproximadamente 110 profesionales de la salud, de disciplinas y especialidades totalmente distintas, la mayoría ejercemos en hospitales públicos de Argentina y el pedido es poder volver para reincorporarnos a nuestros puestos de trabajo. Sabemos que están necesitando personal sanitario, que se está intentando contratar con contratos temporales. Nosotros somos un montón de mano de obra inutilizada y estamos bastante atados de manos. Si bien algunos profesionales hacen voluntariados en los hospitales de acá, las cosas que nos dejan hacer son muy limitadas, por cuestiones legales y de títulos. El pedido que queremos visibilizar es que queremos volver cuanto antes para hacer lo que haya que hacer en cuanto a cuarentena y cuidados, y volver a trabajar", resumió.
Roig iba a estar hasta principios de agosto en Europa, porque ese era el tiempo de su rotación. "Por ende mi pasaje de vuelta no me sirve para nada, y la aerolínea por el momento no se va a hacer cargo", contó la psicóloga. Su caso es similar al de un centenar de profesionales, que lograron reunirse y organizarse a través de las herramientas virtuales para lograr que el Gobierno argentino les garantice un pasaje de regreso, con el objetivo de incorporarse a los servicios de salud pública que día a día atienden las demandas de la pandemia.