miércoles 01 de abril de 2026

El show debe continuar: el teatro entra a las casas en medio del aislamiento por el coronavirus

"Si Mahoma no va a la montaña, la montaña va a Mahoma". En ese principio se basa la nueva alternativa que lanzó la Sala 420 en la ciudad e incluye funciones online con un precio a la gorra, virtual; con el objetivo de ayudar a las salas y artistas que enfrentan una dura crisis a causa del parate de la cuarentena.

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La convocatoria de obras y recitales queda abierta en un propuesta inclusiva, que pretende generar un nuevo canal de encuentro entre los artistas y el público. Las obras ya disponibles en la plataforma son: "Isadora o la revolución de un cuerpo" de Diego Biancotto; el unipersonal improvisado de Juan Pablo Pereira, "Sinapsis/Sinopsis"; y "Entre las Cuerdas" de Hugo Figueras. En la previa, Mauro Peralvo, uno de los organizadores y promotores de la plataforma charló con 0221.com.ar.

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—¿Cómo están viviendo los artistas y espacios culturales está cuarentena?

—Desde el lugar que nos toca a nosotros como sala, lo primero que te viene a la cabeza es incertidumbre. No solo por lo que se vive a nivel mundial por el coronavirus, sino también por la actividad que llevamos adelante, que es la de juntar mucho público en lugares cerrados. Así que entiendo que cuando se levante el aislamiento obligatorio, nuestro rubro será uno de los últimos en retornar a la "normalidad". Por otro lado está la preocupación de mantener las fuentes de trabajo que directa o indirectamente forman parte tanto de Sala 420 como así también de los diferentes espacios culturales de la ciudad. Como bien sabemos La Plata es una ciudad que respira arte y cultura, donde cualquier fin de semana existen una cantidad inmensa de espectáculos. Todo esto genera una rueda tanto cultural como económica. A esto deberíamos sumarle las clases que se brindan en estos espacios, estos talleres y cursos son, muchas veces, el único medio económico que tienen los profesores para vivir. Hoy día al estar parada absolutamente toda la actividad, nos pone en un desafío muy grande por delante en varios aspectos.

—¿Cómo surge la idea de la sala virtual?

—Cuando comenzó el aislamiento, lo primero que se suspendieron fueron los talleres, atrás de eso se fueron cancelando y reprogramando las funciones. Al pasar ese proceso no había más que hacer solo esperar. Viendo que muchos artistas, sobre todos los músicos, comenzaron a transmitir por sus redes sociales nos dimos cuenta que el público estaba ahí, en sus casas, algunos con tiempo y con necesidad de obtener contenidos. Entonces con el equipo de la sala nos pusimos a pensar qué podíamos hacer para acercar ese contenido. En un primer estadío hicimos una serie de entrevistas a diferentes artistas que se presentaron en la sala y después fue esto de colgar obras y recitales completos de espectáculos que se brindaron en los últimos años en nuestro espacio.

—¿Cuál es el fin de lo recaudado en la gorra virtual?

—En realidad esto de la gorra virtual surgió porque vi que Timbre 4 en Capital Federal lo estaba haciendo, en una escala mayor claro esta. Así que cuando apareció el proyecto de Sala 420 no estaba contemplada esta modalidad, pero después investigando vimos que era bastante sencillo de hacer. Lo que aporta es la posibilidad de estar, que el publico vea alguna obra, le guste y quiera colaborar. No se si realmente mueve a la situación económica de cada uno de los artistas y de la Sala. Pero si es un gran mimo para todos. El sistema de la gorra es por Alternativa Teatral y tiene el mismo procedimiento que comprar un ticket para cualquier obra. Se selecciona la función y se puede dar desde $50 a $500. Lo recaudado se reparte en partes iguales entre las obras y la sala.

—¿Cómo es el proceso de selección de los espectáculos de la cartelera?

—Lo primero fue pensar en las obras que Rubén Monreal estrenó en los 32 años que ya tiene Sala 420. Después me comuniqué con los responsables de las obras que habitualmente se presentan en en el espacio, hablé con Diego Biancotto, Juan Pablo Pereira, Franco Laplagne y Hugo Figueras entre otros. Les consulté si brindaban las obras y por suerte todos estuvieron más que receptivos y con muchas ganas de hacerlo. Otros no tienen registros en alta definición de sus obras y otros tantos estamos esperando hacernos con el material para poder compartirlo. Lo que tenemos ganas es que todas las compañías y músicos que quieran compartir sus obras y recitales no duden en comunicarse con nosotros. Queremos que la mayoría de los artistas tengan lugar en este proyecto.

—¿Que puede aportar este proyecto a la situación actual?

—Desde mi humilde opinión no hay nada más lindo que ir al teatro, estar en el teatro, preparar el espacio para recibir al público y a los artistas, las cosas pasan en ese lugar y en ese momento. Y todos los que trabajamos en este rubro sabemos que todo nuestro esfuerzo está puesto en que las personas vivan lindos momentos. Este proyecto lo que hace es acompañar un poco este momento, en el cual no tenemos lo anterior. Que el público pueda sentir y ver una obra en su casa mientras se cuida y cuida a los demás. Y de paso conocer otros artistas.

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