En la política hay acciones, pero también gestos. Y eso parece haberlo asumido el intendente Julio Garro quien desde el 10 de diciembre se ha visto en una posición nueva por el cambio de color político en los gobiernos nacional y provincial. El equilibrio entre la crítica y el buen diálogo han oscilado en su discurso y eso parece una condición en la búsqueda de gobernabilidad.
La última semana ofreció tierra fértil para desarrollar esa estrategia con los mensajes que se dieron en las aperturas de sesiones en la Legislatura y el Concejo Deliberante. Garro alternó palos y caricias primero para criticar con dureza al gobernador Axel Kicillof por lo que consideró fueron sus faltas de certezas durante su discurso de apertura de sesiones. Después para conciliar y afirmar que no le importa quién habite la Casa Rosada o la Gobernación porque él estará dispuesto a hablar con quién sea para “mejorarle la calidad de vida a los platenses”.
Tendrá esta semana un nuevo escenario para demostrar esa capacidad de acercamiento a los adversarios políticos. El lunes compartirá protagonismo con una de sus principales rivales en la vida política local, la concejala Victoria Tolosa Paz. Ambos estarán en la primera jornada de entrega de tarjetas alimentarias del Plan Argentina con el Hambre que se realizará en el Pasaje Dardo Rocha.
Ella lo hace como presidenta del Consejo Nacional de Coordinación de Políticas Sociales que tramita la aplicación del programa en todo el país. Él, obviamente, como jefe comunal del distrito donde será el lanzamiento. Preparó el terreno con un gesto elocuente. En el mensaje de apertura de sesiones en el Concejo Deliberante agregó a último momento un párrafo para anunciar la actividad y en el momento de leerlo le dedicó a Tolosa Paz una mirada y un señalamiento. La concejala respondió con un movimiento de cabeza afirmativo.
Claro que la convivencia será espinosa en el escenario que ofrecerá el lanzamiento del plan. La concejala, apenas terminada la sesión empezó a marcar la cancha para que así sea. También ella parece sumarse al doble juego de los gestos.
Algo parecido ocurrió ese mismo jueves en una situación más simbólica, cuando el jefe comunal entregó flores a todas las concejalas en vísperas del Día Internacional de la Mujer. Hubo un saludo afectuoso, pero rápidamente Tolosa Paz cortó con hielo la calidez que Garro intentó imprimirle al momento. Lo hizo otra vez través de Twitter, agredeciendo el detalle pero criticando parte de su discurso.
Más allá de los cruces, en la Comuna son optimistas con el rumbo que Garro le está dando a las conversaciones con Nación y Provincia. Cada vez que puede, el jefe comunal abre nuevos frentes de diálogos.
En ese marco, en la misma jornada de apertura de sesiones habló de las conversaciones con los ministros de Transporte y Obra Públicas para resolver lo que para él es una necesidad: la reactivación del Aeropuerto con una posible mudanza a una lugar con mayor accesibilidad. "Soy uno de los que aspira a que el presidente y al gobernador les vaya bien. De nada sirve la pelea por la pelea misma, hemos demostrado que con el diálogo hemos conseguido muchas cosas. Si la Provincia y Nación comprenden eso, vamos andar bien" dijo Garro en conferencia de prensa, en otra demostración de "tire y afloje".
En el mismo tono, el intendente calificó como "bueno" al diálogo con Kicillof y su gente. Pero a la vez remarcó que espera con cierta ansiedad que la provincia tenga Presupuesto 2020 para conocer cuál será el futuro de las obras que están empezadas o proyectadas en la ciudad. Dos días antes se había mostrado duro después de escuchar al gobernador en la Legislatura: "Vi mucho discurso del pasado y poco discurso del futuro, uno viene a escuchar cómo vamos a superar la crisis que se viene sosteniendo y manteniendo, pero noto que sólo se ha brindado un discurso sobre el pasado", dijo con rostro duro. "No sabemos cuándo se van a llevar adelante las obras que hoy están paralizadas, en La Plata tenemos obras a medio terminar como el camino Centenario y estamos esperando que se reactiven".
Por otro lado, pretende no descuidar el perfil opositor y por eso mantiene viva su presencia en el frente interno. Hubo señales de ello en su discurso al mencionar el reclamo histórico por deuda que la provincia tiene por Tasa de Capiladiad: agregó en el mensaje el dato de que en la última gestión recibió un pago, aunque sea parcial. Podría leerse como un guiño a María Eugenia Vidal, la ex gobernadora que menos cumplió con ese compromiso con la capital bonaerense.
Pero también sostiene la pelea corporativa con los otros intendentes en distritos grandes de Juntos por el Cambio. Hubo reunión de mesa provincial del PRO y ahí estuvo marcando territorio.
Hubo un análisis de los primeros meses de gobierno y se remarcó como positiva la unidad del espacio pese al viento político desfavorable. En el corto plazo definieron avanzar con la conformación de una mesa entre intendentes y legisladores para abordar lo que va a ser el presupuesto bonaerense. Garro pretende poner al tope de la lista sus propias demandas.
El largo plazo es el posicionamiento de cara a 2023, cuando venza su mandato y ya no puede reelegir. El terreno provincial puede ser el de la disputa personal, por lo que tampoco la dejará de lado.