El violento episodio se registró el sábado, alrededor de las 5, cuando un grupo compuesto por diez adolescentes vio al dueño salir y creyó que la casa había quedado vacía. Aprovechando esta situación, forzaron el portón del garaje e ingresaron sin saber que en el interior descansaba una mujer junto a sus hijas de 9 y 5 años.
Al escuchar el estruendo, la víctima despertó y comenzó a gritar para que se fueran. Siete de ellos lo hicieron, sin embargo esto no frustró los planes de los tres que se quedaron y finalmente llegaron hasta la habitación donde se encontraba la familia. De esta forma, y bajo amenazas, se apoderaron de 1.000 pesos, un televisor de 42 pulgadas, una notebook, una tablet y un celular.
Finalmente escaparon en un Chevrolet Celta -propiedad de la madre de la mujer- que había sido comprado hacía una semana. El vehículo posteriormente apareció incendiado en 76 y 153; no obstante, aún no trascendieron datos sobre el paradero de los asaltantes, aunque se cree que residen en un asentamiento ubicado a pocas cuadras de allí.