Dos delincuentes en moto la sorprendieron una mañana en 449 entre 24 y 26, camino a su trabajo. Eran un mayor de edad y un menor, según explicó a este medio. Este último bajó y la amenazó para apoderarse de su cartera: "Le expliqué que tenía un audífono en el interior, que me dejara sacarlo y le daba el resto de las cosas", contó Agustina.
En medio del forcejeo, el ladrón logró arrancársela de las manos y subió nuevamente al vehículo. Sin escuchar el pedido de la mujer, ambos escaparon con el aparato, su billetera, el DNI, varias tarjetas, un medidor de glucosa, la insulina, medicación y un pase de transporte provincial por discapacidad.
"Estoy implantada con un sistema osteointegrado Baha, que por vía ósea envía los sonidos del oído izquierdo al derecho (donde se coloca el audífono). El mismo día del robo, luego de hacer la denuncia, me dirigí a mi obra social (Osecac) y a la empresa que me otorgó el audífono (GAES)", aseguró.
En mayo del año pasado, "me habían dado el aparato sin cargo, ya que tengo CUD, y Osecac lo cubría. En la empresa me dijeron que tenían cobertura del 100% por robo o reparación. Me llamó la atención ya que, cuando averigüé por mi implante, no había seguro que cubriera el audífono en el país", continuó.
Cuando Agustina se dirigió a la obra social luego del asalto, le respondieron que el costo del nuevo audífono lo tenía que cubrir la empresa ya que aún se encontraba en el periodo de garantía. "Y la empresa, que en su momento me había dicho que tenía cobertura del 100%, ahora me dice que es del 60%".
Ante esta situación, Agustina necesita una solución lo antes posible para poder continuar con su vida de forma normal: "Me genera un zumbido insoportable el no escuchar. El 17 empiezo a cursar y sé que va a ser el peor choque porque ya con audífonos me costaba. Me manejo bastante con lectura de labios, pero sin el audífono no escucho nada. Me perjudica en el trabajo, el estudio y en mi vida cotidiana", completó.