Ángela Gentile es jefa del Departamento de Epidemiología del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez y una de las especialistas que integran dicho comité. Consultada por Infobae sobre qué se tuvo en cuenta para definir la extensión de la cuarentena, explicó que “fundamentalmente el hecho de que la Argentina está ante un aumento del número de casos, que es lógico que así ocurra en el contexto de una pandemia y con el objetivo de evitar un crecimiento exponencial de los infectados, que lleve a un desborde del sistema sanitario”.
“No por hacer una cuarentena el número de casos va a bajar; al contrario, estamos en circulación comunitaria y el número va a ir en aumento. Lo que pretendemos es que los pacientes positivos aparezcan lentamente en una meseta y no en un pico agudo”, detalló la especialista, para quien los dos objetivos centrales de esta medida son “poner en marcha todos los recursos de salud, que permitan atender a los pacientes de riesgo y evitar desbordes para dar una mejor atención”.
Así, tras asegurar que “la cuarentena no es para que haya cero casos sino para que se den de manera controlada y no desborde el sistema”, resaltó que el fin sigue siendo “ganar tiempo para darles las mejores posibilidades a todos los que lo necesiten” y que “al no haber vacuna ni tratamiento antiviral, lo único que existe para dar batalla a esta enfermedad son las medidas de distanciamiento masivo”.
En este sentido, Gentile reconoció que hay una aceptación de la población -en términos generales- a la cuarentena. Sin embargo, explicó: "Esta cuarentena llegó para quedarse. Se van a ir liberando por etapas ciertas actividades y siempre mirando la situación epidemiológica. Habrá que ver cuáles son las actividades que no comprometan la situación, con horarios, turnos, a través de un programa que se está estudiando con expertos".
Otros dos temas a los que se refirió fueron la ampliación de los testeos y la situación de los adultos mayores. En el primer caso, indicó: “Uno tiene que chequear al caso sospechoso y si bien esa definición se ajustaba a personas con antecedente de viaje o que hubieran estado en contacto con alguien que había regresado del exterior, por estas horas se va a ampliar, en virtud de que estamos asumiendo que existe circulación comunitaria”.
Sobre la segunda arista, finalmente, aseguró: “Los adultos mayores son un verdadero desafío, tanto los que viven en geriátricos como los que están solos, la falta de afecto puede traer consecuencias. Para los que viven solos tal vez habría que habilitar que la gente joven que los asiste se acerque con cuidados. Hay que buscar el equilibrio entre mantenerlos separados porque los queremos cuidar pero al mismo tiempo mirar su salud mental y necesidades afectivas y buscar alternativas que, respetando la norma, permitan estar más cerca”.