El 10 de noviembre de 2017, Renzo Villanueva se precipitó desde el séptimo piso del inmueble de 9 entre 55 y 56, en el que vivía su papá. Pese a las maniobras de reanimación, el nene con síndrome de Down murió en esa cochera, bajo un cielo lluvioso. Para Ángela Donato, su mamá, no hay dudas de que el papá, Diego Villanueva, concretó un plan que había estudiado con cuidado y lo arrojó al vacío sin piedad.
Eso es lo que se debatirá en el juicio oral que comienza este jueves con la declaración de los dos imputados, Villanueva y su pareja, Rosa Martignoni, ante el Tribunal Oral Criminal N° 3. Él es acusado de "homicidio calificado por el vínculo" y ella de "homicidio simple". Ambos están detenidos pero con prisión domiciliaria, ya que la Justicia consideró que no existe riesgo de fuga. Se espera que a esta audiencia acudan más de 60 testigos entre peritos, médicos y policías, que aportarán su testimonio en la causa.
Tras una inspección ocular y la reconstrucción de la tragedia llevada a cabo por el fiscal Marcelo Romero, los peritos dieron una explicación prácticamente en sintonía con las sospechas de Ángela: advirtieron que la caída "necesariamente debió tener una velocidad inicial, producto de un impulso" y que "no podría descartarse la participación de un tercero como desencadenante de los sucesos".

"No nos mató a los dos juntos porque iba a ser muy evidente. Lo hizo con Renzo porque sabía que me iba a dejar muerta en vida y se le terminaba el problema. Buscó de muchas maneras que pareciera un accidente", lanzó la mamá del pequeño en diálogo con 0221.com.ar poco antes del inicio del juicio.
Según contó, antes del fatal desenlace buscó de todas las formas posibles evitar que esto sucediera, pero no la escucharon. Primero acudió a la jueza de familia Graciela Barcos, que la trató de "dramática" cuando le dijo que todo iba a terminar de la peor manera y luego de que Renzo "se fuera" negó en su propia cara que le hubiese hablado de las agresiones que sufría por parte de su papá.

"¿Sabés lo que es peregrinar con tu hijo todo golpeado y que nadie te de una mano? Le escribí a la gobernadora (María Eugenia) Vidal, antes a (Daniel) Scioli y hasta a Cristina (Fernández de Kirchner), pero ninguno me contestó. Renzo me escuchaba y veía que iba para todos lados. Sé que está en paz, pero la que no tiene paz soy yo porque no lo tengo a él", expresó.
Desde este jueves cuando arranque el juicio y durante las sucesivas audiencias, tanto Donato como el resto de los allegados del niño podrán obtener con suerte la verdad y con esperanza algo de justicia.