“Los médicos y médicas que formamos parte del personal esencial para afrontar la actual pandemia de coronavirus queremos hacerle saber a toda la comunidad que durante mucho tiempo nuestra incansable tarea no se ha reconocido como es debido y, de repente, nos encontramos ante un evento extraordinario que nos convierte en 'héroes'. Sin embargo, no queremos que una vez terminado este flagelo volvamos a ser el recurso más olvidado del sistema de salud”. Así arranca el fuerte comunicado que difundieron en las últimas horas las instituciones médicas de la Región.
En el texto -encabezado por la Agremiación Médica Platense (AMP), el Colegio de Médicos de la Provincia de Buenos Aires Distrito I, CEMIBO, AMRA La Plata y el Frente Médico Regional- se remarcó que las y los profesionales se encuentran “ante un desafío” que no saben qué caminos tomará. “Lo que sí conocemos es que nuestro país cuenta con el recurso humano suficiente para hacerle frente en términos cuantitativos y cualitativos”, señalaron.
Así, manifestaron su “profunda preocupación” por las “deficitarias condiciones” en las que deben desarrollar “el más riesgoso de todos los trabajos en el actual contexto que, como es de público conocimiento, ya provocó la debacle de los sistemas sanitarios más desarrollados del mundo”.
Luego de señalar el incremento de camas de terapia intensiva, la compra de respiradores y de insumos por parte del Gobierno para hacer frente a la pandemia de COVID-19, hicieron hincapié en las “paupérrimas condiciones” en las que desarrollan sus tareas a diario. “Nosotros, junto con los demás miembros del equipo de salud, denunciamos desde hace años que estamos trabajando a cambio de salarios de hambre, precarizados, poli-empleados, yendo del hospital a la clínica y de la clínica al consultorio para llegar a fin de mes. Todo esto dentro de un sistema de salud hiper-demandado, desfinanciado y atravesado por una crisis estructural crónica, que nos coloca en una situación de altísima vulnerabilidad, signada por la escasez de infraestructura, insumos y equipamiento que contribuye, a su vez, a generar el caldo de cultivo de ámbitos laborales cada vez más violentos”, dispararon.
En ese marco, afirmaron que “pese a que las autoridades de turno han hecho oídos sordos a estas denuncias”, su vocación los impulsó a continuar trabajando “en defensa de la salud pública y del trabajo médico”.

“En este momento en que los casos del nuevo coronavirus crecen día a día y los pacientes febriles ingresan de a decenas a nuestros lugares de trabajo, la mayor parte de los profesionales de la salud no contamos siquiera con los elementos de protección indispensables para ejercer la Medicina. Si bien se anuncian compras millonarias, en los últimos días observamos con absoluta perplejidad cómo se distribuyen materiales de supuesta protección para el equipo de salud que no cumplen con las normas sanitarias adecuadas”, denunciaron.
En el mismo tono, agregaron: “A esta situación de máximo descuido y exposición se suma una actitud denigrante de parte de algunos funcionarios, que anuncian la contratación de médicos provenientes de otros países en una clara actitud de subestimación hacia los profesionales propios. Es reconocida mundialmente la calidad de la formación de los médicos argentinos y es sabido que en la región central del país - donde más hacen falta para la contención de la pandemia-, los hay en cantidad y calidad suficientes”. En ese sentido, consideraron que la convocatoria de médicos extranjeros es una “provocación” a quienes están “en las trincheras hospitalarias, atravesando una situación de riesgo extremo y de incierto desenlace”.
“Tenemos derecho a ejercer nuestra vocación sin miedo, a que se nos garanticen condiciones de trabajo dignas y a no morir en el ejercicio de la profesión. Exigimos que no sólo se nos pida cumplir con nuestras obligaciones sino que también se nos escuche y se respeten nuestros derechos como trabajadores de la salud pero también, y sobre todo, como seres humanos”, subrayaron.

Las instituciones pidieron al Ministerio de Salud bonaerense que se garanticen al subsector público la disponibilidad de materiales de bioseguridad EPP. A su vez, pidieron al IOMA que se garantice al sector privado “el equilibrio económico-financiero de los médicos que no podrán llevar a cabo su trabajo de forma habitual, tomando las medidas necesarias para garantizar el adecuado ingreso, en consonancia con la decisión del Gobierno a efectos de que no se vea modificada sustancialmente la estabilidad económica de estos profesionales”. Al mismo tiempo, exigieron que se les abone “un monto extra en reconocimiento de la insalubridad extrema” a la se exponen.
Después de agradecer el apoyo de pacientes y del pueblo con los aplausos diarios, cerraron manifestando que “más que aplausos queremos pedirles que nos escuchen y apoyen en nuestros reclamos y preocupaciones, denunciados mucho antes del inicio de este flagelo que, como dijimos, ya hizo tambalear e incluso caer a los sistemas sanitarios más ricos del planeta”.