A pesar de que nadie tiene como prioridad saber cuándo volverá a rodar la pelota, los hinchas miran de reojo la disputa política que se continúa dando dentro de nuestro fútbol argentino.
A pesar de que nadie tiene como prioridad saber cuándo volverá a rodar la pelota, los hinchas miran de reojo la disputa política que se continúa dando dentro de nuestro fútbol argentino.
En un panorama de total incertidumbre y considerando los tiempos del calendario, muchos dirigentes ya piensan en la idea de modificar drásticamente lo que estaba estipulado en los reglamentos de este temporada en la Primera División y suspender los descensos.
Esto traería aparejado la suspensión de la Copa Superliga y el armado de un torneo transición hasta fin de año, siempre y cuando quede tiempo suficiente para hacerlo. De esta forma iniciaría en 2021 una temporada de enero a diciembre, con 26 clubes en la máxima categoría, ya que se sumarían dos ascendidos de la Segunda División.
Pero...¿por qué se suspenderían los descensos? No se pueden determinar los descensos por ninguna definición porque supone la implementación de lo que en los pasillos de la AFA se denomina "teoría castigo". Asimismo la nueva Liga Profesional de Fútbol (LPFA) y actual Superliga no quiere arriesgarse a una lluvia de amparos o la judicialización del tema, porque cambiaron abruptamente las reglas del juego, ya se había el suspendido fair play financiero.
Entonces la Liga Profesional no quiere problemas judiciales jugando las últimas fechas de un torneo desvirtuado totalmente con un párate inimaginable, cierre de contratos, falta de pagos, entre otros puntos salientes.
Otras de las dudas y tema de discusión es saber si una vez que hayan 26 equipos, se jugará un torneo largo, o se implementará la metodología de dos certámenes cortos, emulando así los antiguos Apertura y Clausura.
Si se dan estos cambios, el Lobo no correría ningún riesgo de perder la categoría y tendría una temporada más para lograr estabilizarse y quedarse en Primera. Aunque, es un misterio cómo se definirán los descensos en un futuro y si seguirán vigente los promedios. Nada es seguro, ni está confirmado. Por el momento lo más importante y el principal mensaje del fútbol argentino es uno solo: “Quedarse en casa”.
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