Pablo Sarcioni es un platense que está varado en Ecuador desde el 16 de marzo. Ese día tenía el pasaje para volver al país después de una semana de trabajo en aquel país pero cuando se preparaba para el regreso se encontró con la ingrata sorpresa de que le reprograban el viaje para el 6 de abril.
Tiene posibilidades de estar cómodo, en una zona rural de Santo Domingo, una zona ecuatoriana a unos 200 kilometros de Quito, pero lo preocupa quedarse sin el medicamento que usa a diario por su condición de diabético. También extraña a su familia, su mujer y sus dos pequeños hijos que lo esperan en su casa de Melchor Romero.
“Dentro de todo estoy tranquilo porque estoy cómodo, pero me proecupa un poco quedarme sin medicación y cómo lo están pasando mis familiares en La Plata”, le dijo Sarcioni a 0221.com.ar.
El hombre había viajado a Ecuador una semana antes por trabajo. Es juez de aves de raza y tenía que hacer una revisión técnica en varios criaderos de la zona de Santo Domingo.

“Me queda metformina (la medicación que necesita) para unos pocos días así que si veo que se me termina antes del viaje tendré que conseguir”, explicó. De todos modos el hombre reconoció que ya tomó contacto con las autoridades consulares argentinas que podría proveerle la medicación.
También describió su vida en ese campo de Santo Domingo. “Somos tres personas y nos pusimos de acuerdo en no salir de acá. Contamos con plantaciones de papaya, bananas y naranjas, y hay gallinas por lo que tenemos huevos”, dice al describir la “alimentación natural” que tiene.
Sarcioni está en contacto con el resto de los argentinos que están en Ecuador y reclaman volver al país.