Con Italia, China e Irán a la cabeza, donde ya murieron 3.405, 3.133 y 1.284 personas, respectivamente; el avance global de la pandemia de COVID-19 mantiene en vilo a todo el planeta y también es una grave preocupación en la Argentina, donde ya fueron detectados 128 contagios y se registraron tres pacientes fallecidos.
El brote, que comenzó fines del año pasado en la provincia china de Wuhan, comienza a ser controlado en oriente, pero Europa todavía sufre con fuerza el embate de la enfermedad. En las últimas horas el Gobierno italiano confirmó la cifra total decesos y reveló así haber superado a China. En España, en tanto, el virus parece propagarse fuera de control, los contagio ya superan los 18.000 casos y la cantidad de víctimas fatales es de 833 personas.
Mientras una gran cantidad de científicos trabajan contrarreloj en distintas partes del mundo para desarrollar una vacuna que permita frenar la pandemia, expertos revelaron recientemente cuáles podrían ser las razones detrás de la extrema fortaleza del virus. Un estudio publicado recientemente por especialistas de la Universidad de Berkeley, en los Estados Unidos; indicó que el virus, que se desarrolló en los murciélagos, podría haber mutado para volverse más fuerte y hacer frente al complejo sistema inmunológico de esos mamíferos y al transmitirse a los humanos encontró individuos con muchas menos defensas, causando estragos en sus nuevos y más débiles huéspedes.
Lo cierto, sin embargo, es que la enfermedad no se detiene. Hace tan solo una semana Italia tenía 1.016 muertos, pero ese número se triplicó desde entonces. El país registra 56 muertos por cada millón de habitantes, superando a España, con 16 muertos por millón; y largamente a China, epicentro de la pandemia, con apenas 2,2 muertos por millón de habitantes.
Fue precisamente de ese país europeo desde el que llegó el primer paciente en ser diagnosticado con coronavirus en el país, el 3 de marzo pasado. Dieciséis días después de aquel primer contagio registrado, el presidente de la Nación, Alberto Fernández, decidió imponer un "aislamiento preventivo, social y obligatorio" de alcance nacional durante los próximos diez días, como una drástica medida para detener la avanzada del virus en el país, donde ya se registraron 128 casos de COVID-19.