Después de China, Italia es el país más afectado por la propagación del coronavirus y las autoridades se vieron obligadas a implementar una serie de medidas sanitarias para evitar que el virus siga causando estragos en la población. En este contexto, 0221.com.ar se comunicó con un futbolista, una investigadora y una joven que viajó para disfrutar de sus vacaciones para conocer cómo se está viviendo en el Viejo Continente desde que el Gobierno italiano decidió declarar la cuarenta en todo su territorio. Cada una de las zonas está afrontando una realidad diferente pero todas coinciden en un punto: lo que parecía algo lejano ahora está provocando paranoia en Europa.
“Esto comenzó hace cinco semanas pero se veía como algo muy lejano porque empezó en China pero no creí que iba a volver un caos total. De hecho, el fin de semana del 15 y 16 de febrero estuvo en Milán y estaba lleno de gente. El cambio se empezó a sentir en estos días”, contó a 0221.com.ar Belén, quien está viviendo en Verbania, un pequeño pueblo de Piemonte lindero a Lombardía, una de las regiones más afectadas por el coronavirus.
Durante su relato, la joven contó cómo fue cambiando, muy paulatinamente, la conducta de los italianos. “Primero empezó a sentirse en Véneto y Lombardía. De una semana a otra las autoridades decidieron cerrar los museos y luego los colegio, universidades, todo. Ahí fue cuando pensé ‘están previniendo’ pero igual me parecía algo lejano”, señaló y agregó: “Los jóvenes empezaron a moverse para sus pueblos y lo que empezó como una medida de seguridad fueron unas vacaciones para todos”.
Sin embargo, las medidas para ese momento no lograban contener el avance del COVID-19 y el Gobierno de aquel país se vio obligado a declarar a Italia como zona roja, lo que originó revueltas en las cárceles, selección de pacientes para recibir atención médica, escuelas cerradas, suspensión de espectáculos deportivos como el fútbol o básquet y, lo más importante, el turismo. Desde ese momento, la vida de los italianos cambió rotundamente y empezó a mutar a medida que el virus se iba expandiendo.
“El fin de semana pasado informaron que los contagios ascendieron considerablemente (los últimos datos indican más de 15 mil contagios y 1045 víctimas) y decidieron poner a todo Italia en cuarentena. Eso generó mucho enojo porque sintieron que les cerraban las fronteras y hay controles, la verdad que se ofendieron. Todavía no lo pueden parar, ni siquiera con esta cuarenta absoluta. Ahora la verdad que Verbania es un pueblo fantasma, todo está abierto hasta las 18 y sino la Policía te para para pedirte una autorización especial, sino hay que pagar una multa de 205 euros, lo mismo para trasladarte de una ciudad a otra. Tampoco hay desabastecimiento, al menos acá”, destacó Belén en dialogo con este portal.
Teniendo en cuenta que Europa cuenta con más centros turísticos tan atractivos como la Fontana di Trevi, el Coliseo o la Catedral de Milán, la pregunta es: ¿Por qué Italia fue el país más afectado después de China?

“Lo comentaba con mis amigas y ellas me decían que se trata de un sistema de salud muy debilitado y no cuentan con suficientes lugares en terapia intensiva ni respiradores para la gente que se contagia”, comentó la joven. Por su parte, las autoridades sanitarias de ese país insistieron en que la mayoría de los casos corresponde a personas mayores -entre 80 y 90 años- que ya sufrían problemas graves de salud.
En el centro de Italia, en la región de Abruzzo, más precisamente en L’Aquila, está viviendo Santiago Salvato, un platense que juega al fútbol en el club SPD Amiternina. “Esta región no es de las más afectadas y por eso al inicio la gente se lo tomó a la ligera. Incluso decía ‘es un problema de las regiones del norte’ pero la propagación del coronavirus fue tan rápida que el 2 de marzo empezaron a tomar medidas en los lugares más afectados, pero el 8 fueron confirmados a nivel nacional. La fácil y veloz propagación del virus hizo entrar en paranoia a medida que iban apareciendo casos en diferentes zonas del país”, le dijo a 0221.com.ar.
En esa línea, el futbolista contó que el club les dio una licencia y un plan de entrenamiento para seguir en su casa. “A medida que van pasando las semanas nos avisan cuáles son las novedades. Para prevenirnos, el club se sumó rápidamente a todo lo que decidió el Gobierno para tratar de evitar que haya más contagios”, añadió.

En cuanto a los comercios, la situación es similar que en Verbania y comentó: “Lo bares y restaurantes tiene horarios restringidos (hay muchos que cerraron) y las tiendas están cerradas; salvo las farmacias y los supermercados. Más allá de su apertura, tiene que controlar la cantidad de gente que hay porque no se puede estar a un metro de distancia con otra persona”.
Por estos días, los uniformados tienen la potestad de parar a la gente en calle y preguntar el motivo por el cual están circulando en la calle. “Tenemos prohibido salir de nuestras casas, salvo que sea por motivos laborales, salud o subsistencia”, señaló.
Al ser consultado por cómo está viviendo esta situación crítica, Salvato se sinceró y afirmó: “Lo estoy viviendo tranquilo, es aburrido estar todo el día adentro de casa pero creo que es la única forma de superarlo, tenemos que ser responsables. Para lo único que salgo es para hacer compras cada cuatro días y al patio donde vivo. Familiares y conocidos me preguntan constantemente cómo estoy y siempre les digo de tener respeto a lo q sucede porque es de muy fácil contagio, por eso es bueno que tomen todos los recaudos necesarios en Argentina”.
Andrea, por su parte, se disponía a disfrutar de una aventura por los paisajes del Viejo Continente pero la pandemia le detuvo su hoja de ruta, justamente, iba a finalizar en China. La platense está en Milán, una de las ciudades más afectadas por el coronavirus y, hasta ahora, no ve pánico en las personas pero si muchos barbijos. La joven tiene pasaje de vuelta para el 20 de marzo y su madre, que es grupo de riesgo, ya está buscando casa para no tener contacto con su hija y así evitar cualquier complicación.
“La verdad que no estoy preocupada porque no soy factor de riesgo pero me tengo que aislar. Mi familia está buscándome casa. De todas formas, ahora con la resolución del Gobierno Nacional no se cuándo voy a poder regresar a la Argentina”, reveló a 0221.com.ar.

Las historias de platenses “desparramados” por distintas ciudades del continente europeo coinciden en que de apoco se va sintiendo la paranoia por la propagación del COVID-19 pero, para cada uno de ellos, el mayor de los temores es que llegue a Argentina y cause los daños peores que en Italia, España e, incluso China.