En medio de la propagación del virus COVID-19, las autoridades siguen extremando las medidas de prevención y en el territorio provincial confirmaron que no podrán realizarse ningún tipo de espectáculo y que el fútbol deberá jugarse sin público.
Esta decisión fue tomada por el propio gobernador Axel Kicillof y en consonancia con lo dispuesto por ministerio de Salud de la Provincia, acoplándose a lo anunciado en Capital Federal y muchos otras provincias de nuestro país. De esta manera el encuentro que Gimnasia iba a disputar ante Banfield, pautado para el próximo viernes a las 19 en el Bosque, se jugará a puertas cerradas.
La medida fue consensuada con empresarios y productores, con autoridades nacionales y en este caso con la Asociación del Fútbol Argentino (AFA). “El objetivo de todas las medidas que impliquen suspensión de actividades masivas no imprescindibles es contener el contagio. Estamos en esa fase. Todos los casos, por ahora, son importados", aseguraron desde el gobierno provincial.
Por su parte Nicolás Kreplak, viceministro de Salud de la Provincia de Buenos Aires, sostuvo: "Se está trabajando de manera conjunta con el gobierno Nacional y de Ciudad. Iremos tomando decisiones que tengan una concordancia y lógica para prevenir que se siga propagando el virus”.
A su vez, el intendente Julio Garro se expresó en sus redes sociales y pidió "a las autoridades provinciales que suspendan la presencia de público en los eventos deportivos de alta convocatoria".
De esta forma, el Lobo hará su debut en la Copa de la Superliga sin el aliento de su gente. Todo hace indicar que en las canchas de todo el país en las que se disputen partidos de Primera División.