La Sala I de la Cámara de Apelaciones y Garantías de La Plata otorgó, por mayoría, el arresto domiciliario para Mauro Federico Peñalva, procesado y detenido en el marco de una causa por abuso sexual y corrupción agravada a un menor de edad, pero la medida no se hizo efectiva por dos razones: el abogado del menor apeló la resolución y un grupo de vecinos se negó a recibirlo en su comunidad, confirmaron fuentes judiciales a 0221.com.ar.
Los jueces Raúl Dalto y Miriam Ermili entendieron que el acusado puede transitar el resto del proceso en libertad. En minoría quedó la postura de la jueza Silvia Oyhamburu quien se opuso a la morigeración de las condiciones de detención porque en la causa no estaban realizados una serie de estudios y pericias que se deben cumplir, entre otros argumentos.
Una de las condiciones que debe enfrentar un encausado que es beneficiado con un arresto domiciliario es dejar asentada la dirección del inmueble en el que permanecerá alojado. Peñalva tenía intenciones de seguir ligado al proceso en una vivienda del barrio cerrado Haras del Sur, ubicado sobre la Autovía 2, pero un grupo de vecinos del lugar que se enteraron de esta chance se opusieron a la presencia del acusado dentro de su comunidad. La situación deberá ser resuelta por la defensa, que puede optar por insistir con ese lugar o buscar un domicilio alternativo.
Ezequiel Funes, abogado de la familia de la pequeña abusada (cuyos datos se mantienen en reserva) se opuso a la concesión de ese beneficio y apeló a Casación lo resuelto por la Cámara Penal de La Plata, medida que mantiene al acusado tras las rejas hasta su resolución.

Durante la investigación el fiscal Hugo Tesón ordenó que la menor fuera examinada mediante la pericia de cámara Gesell y el resultado fue contundente: había sido abusada. La familia del acusado, sin embargo, sostiene su inocencia y en enero pasado marcharon hasta la sede del fuero Penal de La Plata para pedir por su libertad y sobreseimiento, buscando desligarlo de la causa sin que se ventile en juicio oral.