Este regreso, que tanto el club como Marcos no saben por cuanto será -aunque en principio se habla de unos pocos meses-, causó un impacto enorme, hizo mucho ruido, no solo en el Mundo Estudiantes si no en el fútbol en general. Nadie pensó que podía hacerse, el excepticismo dominó el centro de la escena y muchos creyeron que era una bomba de humo. Pero las ganas de Rojo y de Estudiantes de reencontrarse lo hicieron posible... por más que en el medio estaba el Manchester United, uno de los 10 clubes más importantes y poderosos del mundo.
Con el hecho consumado queda un camino lleno de desafíos por desandar para Rojo, para Estudiantes y para Gabriel Milito. Para el futbolista porque necesita conseguir continuidad para tener chances concretas de seguir siendo parte del elenco estable de la Selección, que es una de sus obsesiones. Jugó su último partido completo el 7 de noviembre pasado por la Premier League y luego sumó unos pocos minutos tres días después ante el Brighton. A partir de ahí una lesión muscular lo complicó y no volvió a tener chances.
Para Estudiantes el desafio es consolidar objetivos deportivos después de un mercado de pases donde la prioridad volvió a ser el fútbol, tanto es así que reúne a jugadores con un extenso rodaje en el seleccionado como Javier Mascherano, el propio Rojo y Mariano Andújar, aunque tal vez en un rol un poco más secundario.

Y otro gran desafóo resultará para Milito. Tal vez el mayor. El entrenador con una enorme banca de la dirigencia, que apostó y cree fuerte en él, con un plantel que lo defiende y elogia como a pocos, pero que no termina de ganarse el corazón de la gente o de buena parte de ella.
Milito tiene la responsabilidad con este plantel con nombres propios fuertes de construir un equipo competitivo, confiable, que logre una identidad y que termine en zona de copas internacionales. No puede ni debe deambular por la medianía porque eso será condenatorio.
Haciendo un rápido repaso por la vida de Rojo en Estudiantes nos encontramos con números fríos, duros como son las estadísticas. 53 partidos jugados, 4 goles, 2 títulos (Libertadores 2009 y Apertura 2010). En la Copa entró en el partidos de cuartos de final de ida ante Defensor cuando reemplazó a Leandro Benítez a un minuto del final pero esa es parte de esa estrella, tanto es así que fue el primero, después lo hizo Andújar, en tatuarse la Libertadores.
Y dentro de la carrera de este pibe, ya no tan pibe pero con cara de nene, querible, humilde, carismático hay una historia que lo vincula con Estudiantes y la Selección. Sabella, una gran bandera del club se la jugó por él en la Selección y Marcos no lo defraudó. Rojo en base a su personalidad se metió en el grupo de élite del seleccionado. Mascherano lo recibe ahora en su propia casa con una enorme sonrisa y se dio el gusto de conventir uno de los goles más gritados de Argentina en los últimos tiempo y que obligó a Messi, nada más y nada menos, a correr detrás suyo para abrazarlo.
UNO, Mascherano, Rojo. Los desafíos ganados por Estudiantes. Se vienen otros y no son sencillos pero... si obligatorios de cumplir.