Si algo se destaca de Alejandro Sabella fue su humildad y su don de gente. Su compromiso en el campo de juego lo asumió durante toda su vida, como DT, como vecino, como militante. Y un gran gesto que lo marcó fue su actitud frente a la fatal inundación del 2 de abril de 2013.
Pachorra se encontraba en el predio de Ezeiza y suspendió los trabajos para ir a su casa de La Plata. Aún no habían pasado 48 horas de la inundación y la familia Sabella abrió su casa de 4 entre 530 y 531 para alojar a evacuados.
Tolosa había sido una de las zonas más afectadas por la tormenta y Alejandro junto a su mujer, Silvana Rossi, no dudaron en recibir a vecinos que habían visto sus casas rebalsadas. Un gran gesto que no debemos olvidar.
Alejandro Sabella murió este martes a los 66 años, luego de haber estado internado varios días en el Instituto Cardiovascular de Buenos Aires. En las últimas horas, Pachorra se encontraba internado en terapia intensiva y su estado de salud era delicado.
Sabella es considerado en uno de los ídolos de la historia de Estudiantes, donde dejó su huella como jugador y lo ratificó en su paso como entrenador de la institución, ganando una Copa Libertadores y un torneo local.
Su figura rompió fronteras al convertirse en técnico de la Selección argentina y haber dirigido el Mundial 2014, en Brasil, y consiguiendo un inolvidable subcampeonato.
Sabella había sufrido una fuerte descompensación en su estado de salud luego de conocer la lamentable noticia del fallecimiento de Diego Maradona. Así lo habían explicado desde su propio entorno familiar, por lo que habían tenido que internarlo en el Instituto Cardiovascular de Buenos Aires para realizarle diversos estudios.
En los últimos días, incluso, Pachorra había mejorado y dio algunos pasos importantes para su recuperación. Hasta se le había parte de la medicación, lo cual hizo que despertara del coma.
Sabella murió a causa de la insuficiencia cardíaca que sufría. Desde el 26 de noviembre estaba internado, su estado se había agravado en las últimas horas y los médicos no pudieron salvarle la vida.