Durante los primeros meses de cuarentena estricta, los investigadores tuvieron la posibilidad de hacer todo tipo de estudios para evaluar los efectos que el aislamiento provocó al medio ambiente. Tal como ocurrió en distintos puntos del planeta, en La Plata se redujo la contaminación en el aire ante la por la poca circulación de automotores en el casco urbano y alrededores. Sin embargo, los especialistas en el tema no se entusiasmaron con estos indicadores, porque entienden que fue un fenómeno que se detectó cuando los vecinos estaban en sus casas para resguardarse del coronavirus.
Según un informe preliminar, elaborado por un grupo de investigadores del Centro de Investigaciones del Medio Ambiente (CIM) en abril de este año, en la ciudad hubo una disminución de los niveles de dióxido de nitrógeno (NO₂). El trabajo se realizó en base a imágenes satelitales de la parte baja de la atmósfera –la troposfera–, que fueron sacadas por TROPOspheric Monitoring Instrument (Tropomi) de la misión Sentinel-5P.
"Al hacer el comparativo en La Plata, antes y después de la cuarentena, observamos que en la zona industrial hay un descenso del 45% mientras que en la zona residencial, en la parte de la ciudad, hay un 52%", explicó a 0221.com.ar la licenciada en Química y Tecnología Ambiental, Sol Represa. En ese sentido, señaló que "el dióxido de nitrógeno está relacionado con lo que es el transporte vehicular y todo lo que es la quema de combustibles fósiles y es uno de los contaminantes que podemos encontrar en el aire, mayormente en las zonas urbanas".
En las imágenes satelitales se puede percibir claramente cómo impactó en la calidad del aire la considerable baja en la circulación vehicular registrada en el casco urbano platense. No obstante también es cierto que los investigadores esperaban estos resultados y entienden que se trató de algo temporal y que los niveles de contaminación ya podrían haber regresado a sus niveles habituales tras el fin del aislamiento social, preventivo y obligatorio (ASPO). "Es una foto, no algo que va a ser constante", sostuvo Represa en diálogo con este portal.

Este fenómeno también se registró en otras regiones del país como el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), Rosario, Mendoza, Tucumán y Córdoba, grandes ciudades en las que el impacto de la disminución del tráfico derrumbaron la producción de los gases que se acumulan en la atmósfera.

Aunque los platenses no hayan apreciado a simple vista estos cambios, los especialistas señalan que el dióxido de nitrógeno tiene efectos nocivos en la salud humana y, además, participa en la formación de otros contaminantes atmosféricos. "Tiene un efecto oxidante que termina afectando a las vías respiratorias, cuando uno está expuesto a estas concentraciones durante un largo período de tiempo", explicó la joven experta que hace cinco años está realizando mediciones en la calidad del aire de La Plata, junto al equipo de trabajo del CIM (dependiente del CONICET y la UNLP).

Entre los principales organismos de salud, estos contaminantes son señalados como "asesinos silenciosos" y las estadísticas mundiales arrojan resultados alarmantes sobre las consecuencias que tienen en las personas. "Los datos son preocupantes y pueden ocasionar enfermedades como infartos, accidentes cerebro vasculares o cáncer de pulmón", destacó la investigadora.

Finalmente, Represa resaltó la importancia de que Argentina comience a realizar mediciones de la calidad de aire ya que, salvo por las imágenes satelitales, no hay datos oficiales para intervenir sobre esta problemática. "En otras partes del mundo el monitoreo es constante y es importante para saber a lo que estamos expuestos los ciudadanos. Hay pocas estaciones en Argentina. Las industrias lo hacen, pero no son datos de acceso público", concluyó.