Desde los primeros minutos de este jueves el servicio de taxis de La Plata costará un 10 por ciento más en tanto se aplicará un ajuste del mismo porcentual desde el 1º de febrero próximo. Con esas subas, en la primera etapa la bajada de bandera pasará de 55 a 60 pesos (9,09%) y cada ficha que se contabiliza cada 120 metros de 5 a 5,50 pesos (10%).
En la segunda etapa, ya en 2021, se llegará a los valores que reclamaban las entidades que nuclean a choferes y propietarios: la bajada de bandera se irá a 70 pesos y cada ficha alcanzará los 6 pesos. Eso redondea una suba del 27% para la bajada de bandera y del 10% para las fichas.
La suba fue votada por unanimidad después de una larga sesión ordinaria, sobre el final de la tarde. Y llega para cubrir el pedido de las entidades de conductores propietarios que alegan las subas que vienen sufriendo en los costos de funcionamiento y el poco rédito que pudieron obtener de la última suba, aplicada una semana antes del confinamiento al que obligó la pandemia de coronavirus.
Los concejales decidieron desdoblar el aumento para no impactar en los usuarios, también afectados por la retracción económica, justo en la previas de las fiestas de fin de año.
Como ya informó 0221.com.ar, los propietarios y choferes presentaron en los últimos días notas reclamando la suba en base a la “evaluación técnico financiera del servicio". Por ejemplo, desde UPAT indicaron que “los motivos de dicha petición serían largos de enumerar y por todos conocidos: incrementos de combustibles, repuestos, mano de obra, cargas sociales, impuestos, seguros, y una cantidad de ítems que hacen al buen funcionamiento del servicio”.
Desde la entidad que preside Gustavo Vitale remarcaron que “la tarifa justa para el usuario impone un control eficaz de las unidades operativas en el sistema. El Estado, cuando presta un servicio público esencial determina necesariamente la tarifa que debe pagar el usuario”.

Ese planteo es similar al hecho por CAT, una de las organizaciones de conductores, que agregaron que la “tarifa es técnica, no política, y se aplica sobre la teoría de los costos, donde se tiene en cuenta los gastos de cada unidad operativa, sus ingresos y la rentabilidad prudencial del gestor”.
La última suba fue el 12 de marzo pasado, cuando la tarifa pasó de 40 a 55 pesos para la bajada de bandera, y de 4 a 5 pesos la ficha que cae cada 120 metros de recorrido.