En las últimas horas, los concejales de Juntos por el Cambio presentaron un proyecto para prohibir el uso de pirotecnia ruidosa en La Plata. Las multas son de hasta 26.500 pesos para el vecino que viole la regla y de hasta 266.500 pesos para una persona jurídica.
"Prohíbese el uso de artículos y de artificios de pirotecnia, con características de estruendo o sonoros. La violación de esta prohibición será sancionada con multa de 30 a 100 módulos. Cuando dicha conducta sea realizada por una persona jurídica, la multa será de 200 a 1000 módulos", dice el primer artículo del proyecto. Consultados por 0221.com.ar, en la Municipalidad explicaron que cada módulo equivale en la actualidad a 266,50 pesos.
También se busca prohibir "la venta y uso de artículos pirotécnicos de alto poder a los menores de 16 años, entendiéndose como tales, a todos los elementos pirotécnicos susceptibles de causar daño grave a la vida o en la salud de las personas. La venta a menores de 16 años será sancionada con multa de 100 a 500 módulos", además de negar "la adquisición y uso por parte del Departamento Ejecutivo Municipal de artículos y artificios de pirotecnia, de estruendo o sonoros en los eventos y/o espectáculos que organice".
Por otra parte, "los comercios dedicados a la venta de artículos pirotécnicos deberán exhibir en lugar visible un cartel con los alcances de la presente Ordenanza, con texto y forma determinados por el Departamento Ejecutivo. El incumplimiento de esta regulación será sancionado con multa de 50 a 100 módulos y/o clausura temporaria. El Departamento Ejecutivo dará amplia difusión de la presente a la comunidad a través de diarios locales, redes sociales y todo medio de comunicación que se estime conveniente".

Este proyecto, cuya autora es la concejala Romina Cayón, está motivado por "el enorme efecto negativo que produce la pirotecnia sonora en personas con enfermedades cardíacas, personas con Síndrome de Down, Asperger, Autismo, Alzheimer y personas con discapacidades cognitivas o neurológicas que no comprenden la causa de explosiones, así como bebés y niños con mayor sensibilidad auditiva".
Otro punto muy importante es el caso de los animales. En la letra chica de esta propuesta se especifica que ellos "tienden a tener una capacidad auditiva mucho más sensible que la de las personas, Los perros tienen un rango de audición de 10,000 a 50,000 Hz, mientras que el del ser humano sólo abarca de 16,000 a 20.000 Hz, y la distancia a la que puede escuchar es cuatro veces más a la del hombre. Su oído es cuatro veces más afinado que el nuestro y puede registrar 35,000 vibraciones por segundo".

En ese sentido, "los fuegos artificiales pueden emitir sonidos de hasta 190 decibelios (110 a 115 decibelios por encima del rango de 75 a 80 decibelios, donde comienza el daño para el oído humano) pudiendo generar una pérdida de audición y tinnitus (fenómeno consistente en percibir golpes o sonidos en el oído que no provienen de una fuente externa, es decir, oír ruidos que no se corresponden con ningún sonido externo) Los signos que con más frecuencia se pueden observar en un perro son el congelamiento o paralización (freezing), las conductas de evitación activa (como los intentos incontrolados de escape y de esconderse), temblores y taquipnea (jadeos continuos)".
"Además de estos síntomas, el animal también puede presentar salivación, taquicardia, vocalizaciones intensas, micción o defecación así como piloerección, postura “encogida” con los miembros flexionados, orejas hacia atrás y rabo entre las patas. Otros comportamientos frecuentemente asociados a esta respuesta son actividad destructiva, estado de alerta y trastornos gastrointestinales", cierran.

Este proyecto "se dispone a reglamentar el uso de determinados artificios, es decir prohibiendo aquellos que generen efectos sonoros y permitiendo el uso de aquellos que no generen estos efectos ya explicados. A su vez, tampoco avanza en regulaciones atinentes a la fabricación y a la comercialización, por entender que la misma queda dentro del ámbito de competencias del legislador nacional", aclaran.
"Si bien los artificios de pirotecnia están pensados como elementos de celebración, estos generan efectos nocivos para miles de familias, que deben pasar estas celebraciones conteniendo a sus familiares o a sus mascotas. Para estas familias, eventos que implican alegría y celebración se han transformado en eventos que generan una grave sensación de miedo y preocupación. Este proyecto se encuentra en línea con el avance legislativo, jurisprudencial y social que hemos experimentado en los últimos años, en pos de la igualdad, la no discriminación y la protección animal", concluyen los concejales a la espera de su tratamiento y aprobación.