El CEO y cofundador de BioNTech, Ugur Sahin, habló por primera vez con la prensa de la vacuna que está desarrollando con Pfizer contra el coronavirus y adelantó tiempos difíciles incluso cuando se llegue a aplicar la primera dosis durante diciembre. Sin embargo, afirmó que con ayuda del medicamento, "podríamos volver a la vida normal a mediados del próximo año".
En ese sentido, el profesor Sahin puso un único reparo en las fechas: precisó que la inoculación dependería de si el regulador del Reino Unido aprueba la droga a tiempo. Según las especulaciones en torno a la publicación de los resultados de Fase 3, el laboratorio estaría pidiendo la autorización de urgencia la próxima semana.
Al ser consultado por las expectativas que despierta una pronta puesta en marcha de un plan de vacunación, en especial el que se diseña desde el 1 de diciembre en el Reino Unido, Sahin advirtió que “la aplicación durante la mitad de diciembre no significará que la situación cambiará drásticamente”. “Este será un invierno difícil. Empeorará antes de mejorar”, remarcó. Y agregó que con la ayuda de la vacuna “podríamos volver a la vida normal a mediados del próximo año”.
Esta semana, Pfizer informó que su vacuna tuvo un 90% en los ensayos clínicos pero muchos expertos comenzaron a señalar sus reparos. El debate hizo pie a la prensa europea donde muchos científicos manifiestan su consternación por el adelanto de datos y resultados de testeos antes de la revisión por pares.

Los especialistas creen que las vacunas de primera generación no serán adecuadas para la inmunización. Problemas de costo, almacenamiento en cadena de frío y la duración de los anticuerpos, en el debate por lo que consideran “anuncios apresurados”.