El caso de Jorge Benítez, el médico que estuvo desaparecido en La Plata y fue hallado muerto en el Parque Pereyra Iraola, todavía conmueve a la ciudad. Tenía 37 años, era el jefe de la sala y se lo reconocía por su compromiso con su función social y su papel como referente en el barrio Malvinas, de Los Hornos.
A tan solo dos días del fatídico desenlace y con el dolor todavía a flor de piel, su novia María Emilia Bravi (34), rompió el silencio. "Siempre sentía mucha impotencia, no podía creer muchas de las cosas que pasaban y lo angustiaban las necesidades de la gente, la falta de insumos, de medicamentos y de recursos con las que tenía que lidiar todos los días", contó la joven en diálogo con 0221.com.ar.
Con un marcado perfil social y siempre comprometido tanto con la salud pública como con sus vecinos, Jorge sufría como propios los difíciles problemas que enfrentaban los demás: "Lo llamaba todo el mundo y solía llegar angustiado por lo que le había tocado vivir".
"Le resultaba imposible mirar para otro, por eso siempre estaba atento a lo que le pasaba a todos y no se resignaba a que el sistema de Salud no pudiera dar respuesta a todos esos problemas", explicó María Emilia y detalló que si tenía que subir a su auto para ir a buscar insumos donados a algún lugar simplemente lo hacía, sin pedir nada a cambio.
"Nos conocimos el momento justo, aunque no lo sabíamos; y gracias a eso pudimos sobrellevar juntos la pandemia y toda esta situación que estamos viviendo desde hace meses", contó la joven y sobre la trágica determinación que tomó Jorge de quitarse la vida agregó que "no dio ninguna señal, nunca". Su desaparición despertó una fuerte preocupación y movilizó a la ciudad. La última vez que ambos hablaron él le dijo que estaba preocupado por la situación que atravesaba el Centro de Salud, tanto por sus pacientes como por sus propios compañeros.
Nada hacía suponer lo que finalmente sucedería. "Lo daba todo, ponía siempre lo mejor de él, toda su energía para salir adelante y ayudar a la comunidad, así era él. Antes que médico era una persona y siempre hablaba de sus pacientes no como médico sino desde un lado humano. Era una persona tremendamente sensible y por eso lo querían tanto", cerró la joven quien además se despidió de él con un conmovedor mensaje en las redes sociales.
"Te llevaste una parte de mi, pero seguro me dejaste algo mejor. Ya te extraño", escribió en su propia cuenta de Facebook con gran dolor.